El primer experimento no le sale a Larcamón
El público abroncó al descanso y al término del partido la primera actuación del Sporting y focalizó su enfado en la figura de un futbolista
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Con más de 24.000 personas en El Molinón para vivir el estreno liguero, todo el mundo esperaba algo más del Sporting de Gijón. O todo el mundo esperaba algo del Sporting. El equipo gijonés no se asemejó a las directrices que proclamó Nicolás Larcamón sobre el juego de su equipo. "Lo que identifica a mis equipos es esa necesidad de protagonismo, ser valiente, atrevido, combativo, que tenga todo el tiempo ese buen equilibrio entre una búsqueda del fútbol ofensivo, con mucha consistencia en al entrega de los futbolistas para que se atrevan". Las palabras del entrenador en su presentación un 11 de julio choca con lo visto un 17 de agosto.
La propuesta quedó clara en el primer momento. Una línea con tres centrales y la tarea optimizada para Iosifov y Guille Rosas. Varios detalles de inicio llamaron la atención. Se sumó el Sporting a la moda actual de los saques de centro. Ocho jugadores sobre la línea divisoria, balón atrás y patadón a seguir. El resultado fue balón para el Sabadell. Una dinámica que se repitió mucho a lo largo del debut liguero del Sporting. Algo que calentó los ánimos de El Molinón en muchos tramos de partido. Los saques de puerta de Yáñez, con cinco futbolistas dentro del área, no gustaron nada.
Solo los intentos y la bravura de Guille Rosas levantaban el ánimo del personal. El Molinón mostró su descontento al descanso y al final del partido, con un leve "directiva, dimisión" que afloró desde la grada. Corto, pero significativo. Aunque la peor parte del estreno liguero se la llevó un futbolista. Emanuel Gularte terminó como el gran abroncado del debut del Sporting de Gijón. No cuajó un buen partido con la posesión del balón y cometió el penalti que pudo adelantar al Sabadell. Larcamón lo sustituyó a cinco minutos del final y la primera bronca de la temporada apareció.
"Un día muy especial para mí. Después de tantos años soñando con jugar mi primer partido en Europa, hoy pude hacerlo realidad. Y encima, defendiendo a un equipo increíble, en un estadio hermoso y explotado de hinchas. Las primeras fechas siempre son durísimas. Queríamos empezar con un triunfo en casa para conectar pronto con ustedes, pero sumamos un punto que, a la larga, será importante. Ahora toca seguir trabajando, todos JUNTOS, y continuar construyendo ladrillo a ladrillo. "Tranquilo el camello... que el desierto es largo", fue el post que publicó Gularte al término del choque en sus redes sociales.
Sí alguien presente ayer en El Molinón conoce a Gularte ese es Nicolás Larcamón. El técnico del Sporting, cuestionado en sala de prensa por la actuación del central uruguayo, sacó el pecho por su futbolista. "Todo es muy prematuro, estamos siempre con la necesidad de concluir y sentenciar. Lo de Emanuel fue condicionado un poco por la jugada del penal, que ni siento que sea tan clara como para culpabilizarlo por eso. En algunas acciones se sintió ese murmullo que hizo algo más complicadas sus intervenciones, pero es un jugador que viene de jugar a un altísimo nivel en Sudamérica. Requiere seguir adaptándose al fútbol en esta división, pero va a ser soluciones en muchos momentos de la temporada", sentenció Larcamón. Dos de los protagonistas de un primer día amargo en El Molinón.