La victoria de Calero que cambió el destino del banquillo azul
Uno de los dos triunfos que el técnico de Parla logró en Primera división con el Levante fue precisamente ante el Oviedo en el Carlos Tartiere
LA LIGA
Julián Calero, el elegido para ocupar el banquillo del Real Oviedo la próxima temporada, ya sabe lo que es ganar en el Carlos Tartiere. Primero lo hizo como local, como segundo entrenador junto a Fernando Hierro en la temporada 2016/2017, y luego como técnico visitante. Sin irnos muy lejos, la última vez que logró asaltar el feudo carbayón desde el otro bando fue esta pasada temporada en Primera división al frente del Levante.
Fue el 4 de octubre, en un encuentro correspondiente a la octava jornada del campeonato. En la previa, Veljko Paunovic había calificado aquel enfrentamiento como una "final". Y vaya sí lo fue para él. El Levante de Julián Calero se impuso 0-2 y varios días después de aquella victoria el técnico serbio fue destituido por Jesús Martínez. Una salida que cogió a todo el oviedismo con el pie cambiado, con el Oviedo fuera de los puestos de descenso.
"Hemos pasado momentos de dificultades durante el partido, este es un estadio que aprieta y el Oviedo, que luchará por lo mismo que nosotros, empezó bien. Hoy demostramos el equipo que somos y crecimos a través del balón", reflejó un victorioso Julián Calero tras el encuentro en la sala de prensa del Carlos Tartiere. "En mis plantillas es fundamental la implicación de los jugadores. Esto no trata del yo, trata del nosotros. Hay que saber que en cualquier momento puedes aportar y tener tu momento", añadió tras ser preguntado por la segunda unidad de su equipo.
Tras aquella victoria del Levante en el Carlos Tartiere, el Real Oviedo apostó por Luis Carrión, una etapa de aciago recuerdo para el oviedismo. Después de ocho encuentros sin ganar -cuatro derrotas y cuatro empates-, llegó Guillermo Almada. A pesar de que el uruguayo logró mejorar la cara del equipo carbayón y dotarle de cierta identidad en el juego, los resultados se quedaron muy lejos de alcanzar la permanencia en Primera división, por lo que el Oviedo terminó descendiendo a Segunda.
Paralelamente a lo sucedido en el banquillo del Oviedo, el Levante no tuvo paciencia con Julián Calero y decidió destituirlo tras la decimocuarta jornada, con los granotas penúltimos con nueve puntos, a tres de la permanencia. El balance del técnico de Parla al frente del cuadro valenciano fue de nueve derrotas, tres empates y dos victorias. Uno de estos triunfos fue el que cambió el destino del banquillo azul.