Víctor Mingo se queda solo ante el peligro
El delantero pasó de tener opciones de salir cedido en verano a ser el único '9' disponible para Calero tras las lesiones de Carlos Fernández, Isfan y Chris Ramos
La Liga
El fútbol ha cambiado en apenas unas semanas el escenario de Víctor Mingo en el Real Oviedo. El delantero madrileño comenzó el verano con opciones de salir cedido ante la competencia existente en el ataque, pero sus buenas sensaciones durante la pretemporada terminaron por convencer a Julián Calero. El club apostó por su continuidad y ahora, con el inicio de octubre a la vuelta de la esquina, es el único de los cuatro delanteros de la plantilla que permanece disponible.
La enfermería ha ido despejando su camino de la peor manera posible. Carlos Fernández tuvo que someterse a una artroscopia en la rodilla, Isfan sintió molestias musculares antes del derbi y Chris Ramos sufrió ante el Sporting la grave lesión en el ligamento cruzado anterior que le mantendrá alejado de los terrenos de juego durante varios meses. Una sucesión de contratiempos que coloca a Mingo ante una oportunidad que parecía difícil de imaginar durante la pretemporada.
El atacante de 23 años llegó este verano procedente del Arenteiro después de anotar 12 goles y repartir dos asistencias en 35 encuentros de Primera Federación. Firmó hasta 2028 y empezó a ganarse la confianza de Calero durante la preparación, en la que también vio portería ante Le Havre. Ya en competición oficial, su participación ha sido más reducida; ha disputado cinco de las siete jornadas, todas como suplente, para un total de 82 minutos. En ese tiempo todavía no ha marcado, aunque ha realizado siete remates, tres de ellos entre palos. Ante el Leganés rozó su primer gol con una chilena que Marvel sacó bajo palos.
Su última aparición dejó, además, una acción decisiva. Mingo entró en el minuto 70 del derbi y asistió a Enzo Pérez en el 2-0 que terminó de desatar la fiesta en el Carlos Tartiere. Un día después resumió perfectamente el nuevo escenario que tiene por delante: "Trabajo desde el día que llegué. Estoy sano. Y si Calero piensa que debo jugar, pues jugaré". El propio delantero también explicó qué puede ofrecer si aumenta su protagonismo: "Puedo aportar lo que necesite el partido. Soy un jugador vertical y de cabeza voy bien. Se me da bien meter el balón a la red".
El Oviedo debe decidir ahora cómo afrontar una situación inesperada. La posibilidad de acudir al mercado de agentes libres está sobre la mesa, al igual que la de aguardar hasta la ventana de invierno confiando en Mingo y en la recuperación de los lesionados. Calero dispone además de soluciones alternativas, como situar a Jacobo en punta, tal y como hizo ante el Sporting cuando Chris abandonó el terreno de juego y antes de la entrada del propio Mingo. Mientras el club valora sus opciones, el que comenzó el verano con posibilidades de salir cedido puede comenzar octubre convertido en la principal referencia ofensiva del Real Oviedo.
El Oviedo se suma a 'El camino de Carlota'
La plantilla del Real Oviedo recibió este miércoles en El Requexón una visita muy especial. Carlota, una niña de cuatro años que padece síndrome de Cockayne tipo B, compartió unos minutos con los futbolistas azules acompañada por sus padres. La pequeña pudo conocer las instalaciones, saltar posteriormente al césped, jugar al balón con los jugadores y posar junto al equipo antes de acudir al colegio.

El club quiso así dar visibilidad a 'El camino de Carlota', una iniciativa que busca impulsar la investigación de esta enfermedad ultrarrara y neurodegenerativa. Actualmente existe una terapia génica en desarrollo y el objetivo es recaudar dos millones de euros para avanzar hasta el ensayo clínico. La Asociación Cockayne B España, constituida el pasado mes de julio, trabaja para acelerar ese proceso y encontrar una alternativa terapéutica.