El Molinón endulza la despedida de Borja Jiménez
Sin grandes broncas se despidió el entrenador del Sporting de El Molinón con su novena victoria como local y con la mirada de Nicolás Larcamón desde el palco
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Los 15.335 aficionados que ayer acudieron a El Molinón se despidieron del municipal gijonés hasta el mes de agosto con un regusto curioso. El último partido del Sporting de Gijón como local fue un choque marcado por la buena respuesta rojiblanca ante lo poco que tenía en juego. Maniató el equipo de Borja Jiménez a un candidato al ascenso directo y lavó de alguna manera su imagen ante su público. No hubo gran bronca para cerrar el año. Tampoco para un entrenador que se despidió con su novena victoria en casa.
Un domingo especial para Borja Jiménez. El técnico abulense estuvo arropado por su familia en su última día como local en El Molinón. Se había generado un clima de tensión hacia su persona, gestándose un ambiente hostil contra el entrenador. Sin embargo, la indiferencia que ha acompañado al público del municipal gijonés en las últimas semanas se trasladó a la última cita de la temporada. Borja Jiménez se encontró con Rubi en el túnel de vestuarios, ambos se abrazaron y rápido emprendió rumbo al banquillo local junto a Álex Martínez. Su primera asomada por la zona técnica despertó algún silbido. Ligero y breve.
El Molinón estuvo con el equipo sin dar lugar a grandes broncas. Un efímero "Directiva, dimisión" salió a la luz con el final del partido, pero se entremezcló rápidamente con el himno del Sporting que salía por megafonía. Atronó finalmente Tina Turner con su "Simply the best", habitual con las victorias rojiblancas. La plantilla, tras ir a agradecer a la Grada de Animación, recorrió las cuatro gradas del campo dando una vuelta de aplausos hacia todos los aficionados que quedaban al término del partido. Eran pocos. Los más ruidosos estaban en la grada visitante, con la afición del Almería digiriendo la derrota y haciendo cuentas para la última cita.
Borja Jiménez aguantó el término del partido y abrazó a sus jugadores uno a uno desde la banda antes de introducirse en el túnel de vestuarios. Volvería a asomar en varias ocasiones acompañado de su familia y de personas muy cercanas a él. Una sesión de fotografías y un último momento sobre el césped de El Molinón fue la despedida de Borja Jiménez antes de asistir a su última rueda de prensa en el municipal gijonés como entrenador local. En el encuentro con los medios de comunicación, salió a la palestra el nombre de su sucesor.
Fueron dos preguntas acerca de Nicolás Larcamón que Borja Jiménez despejó de forma rápida y contundente. "Nada que decir sobre eso", fue el primer recorte cuando le preguntaron por la visita del argentino. "No soy nadie para dar consejos", soltó en la segunda cuestión acerca de Larcamón. Cuando el argentino abandonaba El Molinón en compañía de Salomón Behar o Israel Villaseñor, Borja Jiménez se encontraba en el mismo pasillo. Unos metros les separaban. No hubo miradas.