El Oviedo que quiere construir Julián Calero
"Vamos a armar un equipo competitivo, pero con los pies en el suelo", expresó el nuevo técnico del conjunto carbayón en su presentación
REAL OVIEDO
Julián Calero llega al Real Oviedo con las ideas muy claras. Tras unos meses esperando por una nueva oportunidad en los banquillos, el técnico parleño aterriza en la capital asturiana convencido de que llega al lugar correcto. Vestido con americana, acompañado por la cúpula del club -Martín Peláez y Agustín Lleida- y con un mensaje muy claro y enérgico se presentó el madrileño ante los medios de comunicación en una improvisada sala de prensa en una de las esquinas del Carlos Tartiere.
"Venimos con la mochila cargada de ilusión, con una palabra por encima de todas: humildad. Eso tenemos que trasladarlo al campo, con sacrificio y una idea de juego. Ojalá que todos disfruten de su equipo, pero con la palabra humildad en grande", expresó Julián Calero, que reiteró en varias ocasiones ese término ya desde el inicio de su intervención, cuando ni siquiera la prensa le había hecho la primera pregunta.
Lejos de promesas, palabras vacías o topicazos propios del fútbol, Julián Calero fue Julián Calero en su pura esencia. No bajó la mirada, siempre con ella al frente, y no titubeó en ninguna de sus respuestas. El primer mensaje como entrenador del Real Oviedo tenía que convencer y por las impresiones que mostró el oviedismo en distintas redes sociales parece que el recado consiguió calar. "Vamos a armar un equipo competitivo, pero con los pies en el suelo", avanzó.
Preguntado por el Oviedo que quiere construir Calero, el primer boceto lo tiene claro. "Será un equipo bonito. Habrá entradas y salidas, hay un tope que respetar, pero vamos a ir a ganador", comentó. Y añadió que lo mejor es que no haya excesos de personal, lo cual le pueda abrir las puertas a los jóvenes que puedan pedir paso desde el Vetusta. "No me gustan plantillas largas, porque eso condiciona las cosas. No le das espacio a la cantera. Sé que se está trabajando muy bien ahí y tenemos que poder completar listas y entrenamientos con chicos de la cantera".
En cuanto al estilo de juego, la palabra que le gustaría que defina a su Oviedo es "equilibrio", tal y como se encargó de subrayar. "A Jesús Martínez le expliqué que mis equipos compiten bien pero que también juegan bien. Me gusta de mis equipos el equilibrio. Alguno lo confunde con ser defensivo. Ahora bien, también trataré de adaptarme a las herramientas que tenga. Yo tengo la idea muy clara, eso sí, no será en dos días", matizó.
En este sentido, Calero le pidió a la afición, al club, a los medios de comunicación y a todo el entorno del Real Oviedo paciencia e ir de la mano. "Toca pelear, fajarse, ya sabéis lo que es Segunda. No voy a vender nada. Los objetivos son ambiciosos, pero si alguien piensa que seremos líderes entre la 1 y la 42 no es así. Si vamos todos juntos será más fácil", subrayó.
El nuevo técnico del Oviedo alabó las tres incorporaciones realizadas por el club -Pablo Sáenz, Youness y Jacobo González-, aunque quiso dejar claro que no tuvo nada que ver en la toma de las decisiones. "Son muy válidos, son chicos que pueden aportar. Tendremos reuniones, y hay un grueso de plantilla, me adapto pero tengo mi idea muy clara. He notado sintonía buena y eso me hace ser optimista", incidió.