El Oviedo que quiere construir Pachuca para cuando regrese a Primera
La comparecencia de Jesús Martínez dejó entrever un cambio de enfoque tras el descenso: más estructura, menos improvisación y un proyecto pensado para sostenerse en la élite
REAL OVIEDO
La comparecencia telemática de Jesús Martínez dejó autocrítica, explicaciones y titulares potentes, pero también permitió intuir algo más profundo, el tipo de club que el Grupo Pachuca quiere construir en Oviedo después del golpe que supuso el descenso a Segunda División.
Más allá de nombres propios, entrenadores o fichajes fallidos, el máximo accionista del Real Oviedo insistió constantemente en una misma idea, para consolidarse en Primera no basta únicamente con ascender. Hace falta estructura, estabilidad y un crecimiento sostenible a largo plazo.
Ahí aparecieron repetidamente conceptos como la futura ciudad deportiva, el fortalecimiento de la cantera, el crecimiento institucional o la necesidad de profesionalizar todavía más determinadas áreas deportivas. También dejó una reflexión muy significativa sobre la excesiva dependencia respecto al criterio de algunos entrenadores en la confección de la plantilla, dejando entrever que el club busca una estructura deportiva más sólida y estable. De hecho, hizo referencia la necesidad de reforzar la dirección deportiva pese al no de Cata, aunque al mismo tiempo reconoció que seguramente llegue antes la contratación del nuevo entrenador, aunque no fuese la idea inicial.
También reconoció errores importantes durante la temporada, especialmente en la planificación deportiva y en determinadas decisiones tomadas tras el ascenso. Pero al mismo tiempo defendió con firmeza la inversión realizada durante estos años en Oviedo y dejó claro que el descenso no modificará la apuesta estructural del Grupo Pachuca.
No fue casualidad tampoco que citara ejemplos como Celta, Villarreal, Real Sociedad o Athletic Club. Todos ellos representan modelos de crecimiento sostenido apoyados en cantera, estructura y estabilidad. Y precisamente ahí parece querer mirar ahora Pachuca para intentar construir un Oviedo más preparado para mantenerse en Primera cuando regrese a la élite.
Y ahí entra también la cantera. Mientras el primer equipo inicia otra reconstrucción en Segunda, el Vetusta afrontará este fin de semana en el Carlos Tartiere una de las citas más importantes de los últimos años para el fútbol base azul. El filial deberá remontar ante el CD Coria el 3-0 encajado en la ida con el objetivo de ascender a Primera RFEF.