El primer 'debe' que Calero apunta en rojo

El técnico lamentó la falta de aprovechamiento del balón parado ante el Granada, una carencia que se sumó a las dificultades del Oviedo para convertir su dominio en verdadero peligro

Imagen
Nacho Vidal
Dom, 16/08/2026 - 21:12

El estreno liguero del Real Oviedo dejó buenas sensaciones durante diferentes fases del encuentro, pero también aspectos por corregir desde la primera jornada. Julián Calero no escondió uno de ellos después del empate sin goles ante el Granada; el aprovechamiento de las acciones a balón parado. Los azules dispusieron de tres saques de esquina durante el encuentro, pero ninguno terminó convirtiéndose en una ocasión clara para romper el empate.

El técnico reconoció que era una situación trabajada durante la semana y lamentó no haber conseguido sacar partido de ella. "Ha sido un debe porque lo teníamos preparado y no hemos tenido acierto. Con gente de 1,90 o más, teníamos cabezas. Me ha dado rabia esa situación", explicó Calero. Una circunstancia especialmente llamativa teniendo en cuenta las características físicas de varios futbolistas de la plantilla.

Los números del encuentro ayudan a entender su reflexión. El Oviedo ganó 19 de los 31 duelos aéreos disputados, un 61% del total, frente a los 12 que se llevó el Granada. Una superioridad por arriba que, sin embargo, los carbayones no consiguieron trasladar a las situaciones ofensivas a balón parado. "A veces te llega el gol por ahí, pero no hemos tenido opción ni de segunda jugada. No me gusta perder opciones de hacer gol. Sea como sea. Hay que sacar provecho a todo", añadió el entrenador.

El problema tampoco se limitó únicamente a los córners. El Oviedo intentó 23 centros durante los más de 90 minutos y solamente tres encontraron a un compañero, lo que supone un 13% de acierto. Sí consiguió generar peligro en alguna acción desde los costados, como el centro de Nacho Vidal que atravesó el área sin encontrar rematador durante la primera mitad, pero le costó convertir esa presencia alrededor del área en ocasiones.

De hecho, las estadísticas dibujan bien lo sucedido en el Carlos Tartiere. El Oviedo tuvo un 61% de posesión, completó 417 pases y contabilizó 98 ataques, cifras superiores a las del Granada. Sin embargo, todo ese dominio territorial se tradujo únicamente en nueve remates, tres de ellos entre los tres palos, y 0,44 goles esperados. Mucha presencia con balón, pero bastante menos peligro del que podría sugerir el control del encuentro.

No todo fueron malas noticias en el juego aéreo. La ocasión de David Costas en el minuto 11, aunque nació de una falta colgada al área y no de un saque de esquina, demostró precisamente el potencial que pretende explotar Calero. El central conectó un cabezazo que se marchó rozando el palo izquierdo de Lizoain y estuvo muy cerca de inaugurar el marcador.

Es apenas la primera jornada y el propio entrenador destacó muchas más virtudes que defectos en el estreno de su equipo. Pero Calero ya tiene una de las primeras tareas para las próximas semanas. En una categoría tan igualada como Segunda, donde los partidos pueden decidirse por detalles, el balón parado puede convertirse en una vía fundamental para encontrar el gol cuando el juego abierto no ofrece soluciones. Y el técnico azul ya ha dejado claro que no quiere desperdiciarla.

Te Puede Gustar