Fonseca complica la decisión de Almada
Su primera titularidad dejó números sólidos y buenas sensaciones en el centro del campo, justo cuando Colombatto regresa y el técnico debe decidir
La Liga
A tres días de recibir al Atlético de Madrid en el Carlos Tartiere, una de las incógnitas en el once de Almada pasa por el centro del campo. Nicolás Fonseca aprovechó su primera titularidad en Anoeta, ante la sanción de Colombatto, para dejar una actuación más que interesante en un escenario de máxima exigencia.
El uruguayo disputó los 90 minutos y firmó un partido serio. Completó 20 de 22 pases (91% de acierto), un dato que refleja seguridad con balón y pocas pérdidas innecesarias. No fue un centrocampista que arriesgara en el último pase, no dio asistencias ni pases clave, pero sí ayudó a dar continuidad al juego y a mantener el orden en los momentos más complicados del partido. Tocó 35 balones y siempre ofreció una línea de pase a sus compañeros.
El mapa de calor deja claro cuál fue su papel, mucha presencia en la zona central del campo, ayudando tanto en la salida de balón como en la contención cuando la Real apretaba. No se descolgó en exceso hacia el área rival, sino que se mantuvo en su posición, protegiendo la espalda de los centrales y acompañando a Sibo en el equilibrio del equipo. Fue un partido más de trabajo que de brillo, pero precisamente eso era lo que necesitaba el Oviedo en ese contexto.
En defensa también dejó números correctos: dos intercepciones, dos recuperaciones, un remate bloqueado y solo cuatro posesiones perdidas. Cometió dos faltas y recibió una. No tuvo errores graves ni desconexiones, algo especialmente importante en un encuentro tan abierto como el de la segunda parte en Anoeta.
Más allá de las cifras, Fonseca transmitió calma. No se complicó, no quiso hacer de más y entendió bien lo que pedía el partido. Su actuación abre ahora el debate de cara al choque ante el Atlético. Con Colombatto ya disponible, Almada tendrá que decidir si devuelve al argentino su sitio junto a Sibo o si apuesta por dar continuidad a Fonseca tras su buen rendimiento. La competencia en el doble pivote está servida. Y eso, a estas alturas de temporada, es una buena noticia para el Oviedo.