La noche que el descenso no pudo borrar
El Real Oviedo recordó el primer aniversario del ascenso de 2025 con una emotiva carta que reivindica una de las páginas más felices de la historia reciente azul
REAL OVIEDO
Hace un año, el Carlos Tartiere vivía una de las noches más importantes de su historia reciente. El Real Oviedo derrotaba al Mirandés por 3-1 ante 29.624 espectadores y completaba una remontada inolvidable para regresar a Primera división veinticuatro años después. Este domingo, coincidiendo con el primer aniversario de aquella gesta, el club quiso recordar lo vivido con una emotiva carta publicada en sus canales oficiales.
21 de junio de 2025. Una fecha que quedará grabada en nuestros corazones para siempre. #21junio25#RealOviedo 🔵⚪️ pic.twitter.com/nrjpByEryA
— Real Oviedo (@RealOviedo) June 21, 2026
El mensaje no fue una celebración al uso. Tampoco un ejercicio de nostalgia vacía. El Oviedo eligió recordar aquella noche desde la honestidad de quien conoce perfectamente la realidad actual. "El presente no es el que queríamos. Duele el descenso. Duele cómo ha terminado", reconoce el texto difundido por la entidad azul. Pero inmediatamente después llega la reflexión que da sentido al mensaje: "También sería injusto dejar que ese dolor borre lo que vivimos aquel 21 de junio de 2025". Porque aquella noche forma ya parte de la historia del club.
El Oviedo llegaba al partido de vuelta obligado a remontar el 1-0 encajado en Anduva, donde Alberto Reina había adelantado al Mirandés. El escenario se complicó todavía más cuando Panichelli silenció momentáneamente el Tartiere con el 0-1 en el minuto 16. El sueño parecía alejarse.
Sin embargo, aquel equipo encontró una respuesta que el oviedismo difícilmente olvidará. Santi Cazorla igualó el encuentro desde el punto de penalti antes del descanso y devolvió la esperanza a una afición que llevaba décadas esperando una noche así. Nada más comenzar la segunda mitad, Ilyas Chaira anotó el 2-1 y equilibró la eliminatoria. El partido se marchó a la prórroga y allí apareció Francisco Portillo para firmar el 3-1 definitivo en el minuto 103, el gol que devolvió al Real Oviedo a Primera división veinticuatro años después.
Lo que vino después ya forma parte de la memoria colectiva de toda una generación de oviedistas. Abrazos, lágrimas, llamadas imposibles de olvidar e invasión de campo. Miles de personas celebrando juntas el final de una espera que parecía eterna.
Precisamente esa dimensión emocional es la que el club ha querido reivindicar un año después. La carta recuerda que aquella alegría fue real, que una ciudad entera se tiñó de azul y que el orgullo compartido por miles de aficionados dentro y fuera de Asturias sigue formando parte de la identidad del oviedismo.
El contexto actual es muy diferente. El descenso a Segunda división obliga al club a iniciar una nueva reconstrucción y a mirar nuevamente hacia el futuro. Sin embargo, todavía permanecen en la estructura azul varios protagonistas de aquella noche. Aarón Escandell, Nacho Vidal, David Costas, Dani Calvo, Oier Luengo, Rahim Alhassane, Hassan o Ilyas Chaira continúan vinculados al proyecto. A ellos se suman nombres como Santi Cazorla, pendiente de resolver su continuidad, y los regresos de Álex Cardero y Daniel Paraschiv tras sus respectivas cesiones.
Pero más allá de los nombres, el mensaje del club apunta a algo más profundo. El presente puede cambiar. Las categorías también. Lo que no cambia son los recuerdos que terminan formando parte de la historia.