Las cinco claves del momento del Sporting de Gijón
La derrota en el derbi asturiano ha alimentado las dudas sobre el proyecto del Grupo Orlegi, dentro de un inicio de temporada que solo mejora en un punto el arranque de Garitano
Real Sporting
Hay derrotas y derrotas. La del domingo en el Carlos Tartiere es de las que escuecen más de la cuenta. El Sporting de Gijón salió herido del derbi asturiano y alimentó las dudas en el comienzo de temporada. La plantilla busca levantarse rápido del bofetón regional y han sido muchos los mensajes a través de las redes sociales basándose en el mismo mensaje: "Estamos juntos, nos levantaremos". Así se manifestaban Otero, Manu Rodríguez, Sarco, Duñabeitia o Gularte. Un discurso coral para tratar de salir del bache en el que se ha metido el Sporting. Tres derrotas en cuatro partidos complican el momento del proyecto. Un bache en cinco puntos:
1. El juego sigue sin carburar.
La cuestión más complicada de responder en este inicio de temporada. ¿A qué juega el Sporting?. O planteada de otra manera. ¿Puede el Sporting jugar a lo que pretende Nicolás Larcamón?. En siete jornadas se han visto diferentes versiones del equipo gijonés. Desde proponer con el balón desde atrás –pasó en el Tartiere y el resultado fue negativo– hasta buscar juego directo hacia los delanteros. La velocidad por las bandas es intermitente, la proyección de los laterales también. El estilo de juego de Larcamón no está encajando con la propuesta de la plantilla.
2. La puntuación mejora en un punto a Garitano.
Fruto del inicio de temporada del Sporting, la puntuación rojiblanca. Acumula el equipo gijonés 10 puntos de los 21 que ha tenido a su alcance en este comienzo de curso. Un balance muy escaso para un equipo que pretende pelear por la zona alta de la clasificación. Como espejo para mantener la advertencia, Asier Garitano aterrizó al término de la jornada 7 con 9 puntos. Una jornada después, tras un gran descalabro en Castalia, fue destituido. Sin llegar a estar cuestionado, Larcamón necesita victorias cuanto antes.
3. La posición de los jugadores.
Dentro de las pruebas del entrenador y del estilo que pretende instaurar, son varios los casos que chirrían en la plantilla rojiblanca. Andrés Cuenca, central con proyección internacional, está afincado en la banda zurda. Ahí luce mucho menos. En la zona más ofensiva, Gelabert sigue apostado en la banda. El pasado más reciente ya ha demostrado que en esa posición luce menos. Así está siendo. Con Juan Otero, reconvertido a delantero en el Sporting, el camino invita a ser el contrario. Con Casas o Sarco como soluciones y un vacío hiriente en la banda derecha, el colombiano puede rendir más en el extremo.
4. Los futbolistas claves, en la sombra.
Del punto interior también llegan ecos a este. El año pasado, el Sporting cimentó sus opciones de pelear por un objetivo ambicioso sobre su tridente ofensivo. Dubasin ya no está, Gelabert no está encontrándose y Otero está muy solo en la batalla. Es labor del entrenador sacar el mejor rendimiento a sus mejores jugadores. Por el momento, no lo está consiguiendo. Además, otros futbolistas también están mostrando una cara diferente con respecto al año anterior. Existe la unanimidad de que este Sporting tiene mejor plantilla que el año pasado. Al menos, más amplia es. Hacerla mejor es labor del entrenador.
5. El Molinón
Lo que debería ser la mayor fortaleza está siendo una gran debilidad. Vuelve el Sporting a casa donde está firmando uno de sus inicios menos productivos en cuanto a puntos de los últimos tiempos. Solo ha ganado uno de sus primeros cuatro partidos. Algo que contrastaba con los números como visitante. Todo se vino abajo en el Carlos Tartiere. La opción para levantarse pasa por El Molinón ante el Celta Fortuna. Un partido con mucho que perder, aunque también bastantes cosas que ganar.