Lo que todo el mundo vio menos Orlegi

No ha pasado un mes del cierre del mercado y el equipo rojiblanco ya evidencia una urgencia y proyecta varias necesidades para compensar su plantilla

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Orlegi
Pepe Riestra, Alejandro Irarragorri, Salomón e Israel Villaseñor, en El Molinón.
Vie, 02/10/2026 - 16:30

Tras solo siete jornadas en Segunda división, poco más de un mes de competición y el cierre del mercado hace menos de 30 días, la plantilla del Sporting de Gijón ha confirmado la carencia que todo el mundo apreciaba. Todos salvo Orlegi Sports. La propiedad de la entidad asturiana, en armonía con el entrenador Larcamón, renunciaron a firmar un lateral izquierdo.

Pablo García y Diego Sánchez no llenaban a Asier Garitano. Tampoco a Borja Jiménez. Por eso, el primero pidió un lateral izquierdo que finalmente no vino en el verano de 2025. Una de las opciones había sido la de Brian Oliván, quien finalmente terminó firmando en enero de 2026 ante la insistencia de Borja Jiménez para mejorar su defensa. Orlegi compartió la necesidad tanto en ese mismo instante como después, por lo que finalizado el curso se propuso renovar la posición de cara a la campaña actual. De ahí que anunciase su intención de prescindir de Pablo García y la llegada en su lugar de un nuevo jugador. 

Una vez en marcha, la pretemporada lo cambió todo. Larcamón, que en ese momento estaba convencido en su sistema con tres centrales y dos carrileros, consideró que Pablo era un buen "carrilero mixto" como alternativa entre sus planes. Nikita era la opción ambiciosa, mientras que Diego Sánchez representaba la más conservadora. La decisión se tomó a mediados de agosto, pero a primeros de septiembre, con el mercado cerrado, el esquema del argentino ya había mutado. La figura del lateral profundo zurdo ya no era trascendental, así que Cuenca, el central con mejor cartel, empezó a ocupar el improvisado puesto de defensor izquierdo. Quien lo iba a decir... La temeridad en la planificación la había visto todo el mundo excepto Orlegi y el entrenador. 

Ya en menor medida, no es esta la única de las necesidades manifiestas. A más de tres meses para la apertura del mercado de fichajes, el Sporting requiere de al menos dos piezas nuevas. La plantilla sufre la ausencia de un mediocentro con llegada o que supere líneas en conducción. Solo la explosión de Manu Rodríguez o la improbable aparición de un canterano podrían evitar ese vacío si no se produce una incorporación. Asimismo, el conjunto rojiblanco vuelve a adolecer de un extremo para la derecha. Tanto Konrad como Gaspar o Nikita ofrecen su mejor rendimiento partiendo desde banda izquierda. Una solución puede ser la de devolver a Juan Otero a su demarcación natural, pero Larcamón todavía no ha tomado esa determinación.

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