Luka Ilic: Un expediente sin resolver
El serbio llegó como una de las grandes apuestas del regreso a Primera, mantiene contrato hasta 2028 y afronta un verano decisivo para definir su papel en el nuevo proyecto azul
Real Oviedo
Cuando el Real Oviedo cerró el fichaje de Luka Ilic el pasado verano, lo hizo con la sensación de haber incorporado a uno de los futbolistas con mayor potencial de toda su plantilla. El mediapunta serbio aterrizó en Asturias procedente del Estrella Roja en una operación cercana a los dos millones de euros, una de las inversiones más importantes realizadas por el club en los últimos años, y firmó un contrato que le vincula con la entidad hasta 2028.
Su llegada no fue casual. Veljko Paunovic fue uno de los grandes impulsores de la operación y vio en él un futbolista capaz de aportar creatividad, último pase y llegada desde segunda línea al regreso del equipo a Primera división. Los antecedentes invitaban al optimismo. En la temporada anterior, Ilic había disputado 34 partidos con el Estrella Roja, anotando 12 goles y repartiendo seis asistencias, además de participar en la Champions League.
Sin embargo, su primera campaña en Oviedo no terminó de responder a las expectativas generadas. El serbio cerró la temporada con 19 partidos disputados, ocho titularidades, 738 minutos y un gol. Un tanto, eso sí, difícil de olvidar para el oviedismo. Fue el encargado de firmar el empate provisional en la histórica victoria ante el Valencia en Mestalla (1-2), el primer triunfo a domicilio de la temporada.
Su protagonismo estuvo muy condicionado por los cambios de entrenador. Con Paunovic disputó 435 minutos repartidos en siete encuentros y fue el técnico que más apostó por él durante su etapa en Oviedo. La destitución del serbio tras la octava jornada modificó por completo el escenario del mediapunta, que perdió peso con Luis Carrión, con quien apenas acumuló 109 minutos repartidos en cinco partidos.
La llegada de Guillermo Almada pareció devolverle algo de protagonismo. El técnico uruguayo siempre defendió públicamente sus condiciones y lo consideraba un activo importante para el club. De hecho, fue titular en la victoria frente al Valencia en el Carlos Tartiere del 14 de marzo de 2026, completando una de sus actuaciones más convincentes de la temporada antes de ser sustituido en el minuto 63.
Sin embargo, cuando parecía encontrar continuidad, una tendinopatía en el tendón de Aquiles frenó su progresión. La lesión le mantuvo fuera de combate durante los diez partidos siguientes y prácticamente le apartó del tramo decisivo del campeonato. Solo reapareció en la última jornada, disputando 28 minutos.
Pese a todo, la sensación dentro del club nunca fue la de estar ante una apuesta fallida. Al contrario. Tanto Agustín Lleida como Roberto Suárez dejaron claro durante la temporada que Ilic era uno de los pocos fichajes del pasado verano que mantendría contrato incluso en caso de descenso. Un detalle que refleja la confianza que sigue existiendo en torno a su potencial.
Esa confianza también quedó patente después de la salida de Paunovic del Oviedo. Tras convertirse en seleccionador absoluto de Serbia, el técnico volvió a apostar por Ilic en sus convocatorias internacionales, reafirmando públicamente la fe que siempre depositó en las condiciones del futbolista.
Y ahí aparece la gran incógnita del verano. Con dos años más de contrato por delante, la llegada de Julián Calero obligará a revisar su situación. El serbio sigue siendo un futbolista joven, internacional absoluto, con experiencia en competiciones europeas, margen de crecimiento y un perfil poco habitual dentro de la plantilla. Pero también es cierto que todavía no ha conseguido mostrar de manera regular el nivel que le convirtió en una de las grandes apuestas del proyecto.