Dos caminos, un mismo origen
La llegada de Alexandru Isfan devuelve al Real Oviedo al mercado rumano dos años después del fichaje de Daniel Paraschiv, dos delanteros con trayectorias muy diferentes unidos por un mismo punto de partida
Real Oviedo
El Real Oviedo ha vuelto a fijar su mirada en el fútbol rumano para reforzar su ataque. La reciente incorporación de Alexandru Isfan recuerda inevitablemente a la llegada de Daniel Paraschiv en el verano de 2024, cuando el conjunto azul apostó por un delantero procedente de la liga de Rumanía para reforzar una plantilla que entonces dirigía Javi Calleja. Dos operaciones separadas por dos años, con muchas similitudes en su origen, aunque también con diferencias que invitan a pensar en perfiles distintos.
Cuando Paraschiv aterrizó en el Carlos Tartiere lo hizo como una de las apuestas impulsadas por el Grupo Pachuca y Jesús Martínez. El delantero, entonces de 25 años, llegaba procedente del Hermannstadt, donde había firmado 11 goles en la liga rumana durante la temporada anterior. Además, había sido internacional absoluto con su selección, con la que incluso había marcado en su debut, y el Real Oviedo abonó un traspaso para hacerse con sus servicios, firmándole hasta junio de 2027.
Dos años más tarde, la historia vuelve a repetirse con Alexandru Isfan. También procedente de la liga rumana, el atacante llega desde el Farul Constanța tras completar el mejor curso de su carrera, con 11 goles y cuatro asistencias en 41 partidos. Sin embargo, a diferencia de Paraschiv, Isfan no es un delantero exclusivamente de área. Su polivalencia le permite actuar como extremo, segundo punta o mediapunta, un perfil que amplía las alternativas ofensivas de Julián Calero.
Las diferencias no solo aparecen sobre el césped. Mientras Paraschiv aterrizó con el cartel de referencia ofensiva para competir directamente por el puesto de delantero centro, Isfan llega para ofrecer más variantes al ataque azul. Además, el nuevo fichaje firma por dos temporadas, mientras que Paraschiv lo hizo por tres.
La trayectoria del primero en Oviedo tampoco fue la esperada. Durante la temporada del ascenso disputó 30 partidos oficiales, en los que firmó tres goles y dos asistencias, dejando buenas sensaciones en muchos tramos del curso pese a no convertirse en un titular indiscutible. Con el salto a Primera división perdió protagonismo, salió cedido primero a la Cultural Leonesa y posteriormente regresó a Rumanía para jugar en el Rapid de Bucarest. Este verano ha vuelto a El Requexón, aunque el club no cuenta con él y trabaja para encontrarle una salida.
Curiosamente, ambos futbolistas comparten hoy vestuario durante la pretemporada. Mientras Paraschiv busca resolver su futuro lejos del Carlos Tartiere, el delantero rumano se ha convertido en uno de los primeros apoyos de Isfan en su adaptación a Asturias, ejerciendo de anfitrión para un compatriota que ahora afronta el mismo reto que él asumió hace dos veranos.
El desenlace de ambas historias todavía está por escribirse. Lo que sí queda claro es que el Real Oviedo mantiene abierta una puerta hacia el mercado rumano, convencido de que allí puede encontrar futbolistas con condiciones para reforzar su proyecto. Isfan inicia ahora un camino que Paraschiv ya recorrió antes. El tiempo será el encargado de dictar si el destino de ambos termina siendo diferente.