El contrato de Duñabeitia, otra obra de ingeniería financiera
El inicio de temporada del canterano del Athletic está siendo una de las notas positivas. Su club de formación puede repescarle
RSG.
Fueron muchos los partidos del Athletic Club B visualizados en directo por el departamento de scout del Sporting de Gijón durante la pasada temporada. No en todos ellos pudo jugar Aimar Duñabeitia, quien cuando estuvo disponible fue titular en la mayoría de ocasiones.
Su perfil ya venía siendo del gusto del Sporting desde hace un par de temporadas. El Athletic no contó con él para su primer equipo y ahí fue cuando el conjunto gijonés se apresuró para cerrar su fichaje. Pese a ello, la entidad vasca incluyó una serie de cláusulas con las que se garantizó el control del jugador o, al menos, una serie de ingresos en determinadas circunstancias tanto individuales como colectivas. Las negociaciones para su traspaso y la redacción de la compraventa entre ambas entidades es otra obra de ingeniería financiera. La operación es similar, aunque con matices, a la de Alejo Sarco.
Su contrato actual como rojiblanco es hasta 2029, pero caben varios escenarios para que no se cumpla. Y no necesariamente porque el Athletic de Bilbao ejerza la opción para repescarle en el verano de 2027 y 2028. Para empezar, el equipo vasco tiene derecho de tanteo. Es decir, si el Sporting recibiese una oferta importante por Duñabeitia su club de origen podría igualarla y hacerse con sus servicios. Para ello, como elemento imprescindible, tendría que alcanzar un acuerdo de nuevo contrato con el jugador.

A su vez, el Sporting se ha asegurado cierto control sobre el central de 23 años. El futuro del jugador podría irse más allá de 2029 si desde Ibaigane renuncian a 'Duña'. En esa línea, con Sarco sucede algo similar que extendería la vinculación del argentino hasta 2030. Llegado ese caso, el Athletic Club perdería todo tipo de control, así como el derecho a obtener una parte de los ingresos si se diese un traspaso.
Lo que sí resulta más sencillo es la valoración de su inicio de temporada, que está por encima de las expectativas marcadas. Duñabeitia no solo no ha acusado el salto de categoría, sino que incluso ha sido uno de los futbolistas de la plantilla con mejor rendimiento y mayor regularidad. Desde Bilbao, y a lo largo de la campaña, se hará un seguimiento de su evolución de cara a analizar su posible regreso y salto al primer equipo. Si se diese esa situación, desde el lado asturiano se obtendría una pequeña plusvalía con el reingreso del futbolista a la estructura bilbaína.