El dato de Cazorla que desmonta las palabras de Almada
El papel del capitán azul cambió radicalmente según el técnico que ocupó el banquillo del Real Oviedo, con una reducción evidente de protagonismo durante la etapa del uruguayo
La Liga
La temporada de Santi Cazorla en el Real Oviedo deja una fotografía muy llamativa dependiendo del entrenador que ocupó el banquillo azul. El capitán carbayón pasó de ser un revulsivo habitual con Veljko Paunovic a convertirse prácticamente en titular indiscutible con Luis Carrión, antes de volver a perder peso de forma evidente durante la etapa de Guillermo Almada. Los números reflejan perfectamente esa evolución:
Con Veljko Paunovic, Cazorla estuvo disponible en siete de los ocho partidos dirigidos por el técnico serbio, después de quedarse fuera de la convocatoria en Valencia por descanso. El internacional asturiano participó en los siete encuentros en los que estuvo disponible y acumuló 201 minutos, con una media de 28,7 minutos por partido. Paunovic encontró en él un recurso constante para revolucionar los encuentros desde el banquillo, aunque solo una vez vez apostó por él de inicio.
Con Luis Carrión, el escenario cambió completamente. El técnico catalán dirigió nueve partidos, aunque Cazorla solo estuvo disponible en tres debido a una lesión de tobillo y posteriormente a una sanción. Sin embargo, en esos tres encuentros fue titular siempre y acumuló 226 minutos, alcanzando una media de 75,3 minutos por partido. Una cifra que refleja claramente el peso que había adquirido dentro del equipo antes de los problemas físicos que frenaron aquella continuidad.
La gran diferencia llegó con Guillermo Almada. El técnico uruguayo dirigió 21 partidos y Cazorla estuvo disponible en todos ellos. Sin embargo, el capitán azul solo participó en 17 encuentros y llegó a quedarse hasta en cuatro partidos completos sin disputar ni un solo minuto pese a estar convocado. En total acumuló 515 minutos, con una media de 24,5 minutos por partido disponible.
Aunque Almada defendió "ser el técnico con el que más jugó" el doble campeón de Europa y negó cualquier problema personal con él, la reducción de protagonismo fue evidente respecto a etapas anteriores. Especialmente llamativa si se tiene en cuenta que el mejor tramo físico y futbolístico de Cazorla durante toda la temporada terminó llegando precisamente con el técnico uruguayo en el banquillo.
El Bernabéu se rindió ante él, el Tartiere volvió a corear su nombre frente al Alavés y el propio Almada terminó reconociendo en rueda de prensa que "capaz" se habían equivocado en algunos momentos con su utilización.
Más allá del debate táctico o de las distintas formas de entender el rol del capitán, los números dejan una conclusión difícil de ignorar. Durante esta temporada existieron, prácticamente, tres Cazorlas distintos dependiendo del entrenador que ocupara el banquillo del Real Oviedo.