El plebiscito de El Molinón

El termómetro social se pondrá este lunes en el estadio del Sporting de Gijón para comprobar el efecto de dos semanas muy convulsas entre la afición rojiblanca

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Molinón
La portería del Molinón, tras la suspensión del partido ante el Leganés
Sáb, 04/04/2026 - 21:29

En el momento más importante de la temporada, el Sporting de Gijón se ha encontrado con un ingrediente extra con el que no contaba. O sí. El ambiente social se ha enrarecido en las últimas semanas tras una serie de acciones que han derivado en imágenes que van en contra de los intereses del club. El Sporting se enfrentará este lunes al juicio popular del público en un horario que tampoco favorecerá a una gran entrada en El Molinón para presenciar el partido ante la Real Sociedad B. Pero será un lunes para observar con lupa. 

La última visita del Sporting al municipal gijonés se tradujo en una de las situaciones más extrañas de las últimas temporadas. Un partido ante el Deportivo de la Coruña que resultaba clave en las aspiraciones rojiblancas se convirtió en espacio de protesta, repulsa y crítica hacia la directiva del Sporting. 11.627 espectadores significaron la peor entrada de la temporada en El Molinón y la escena a las puertas del estadio reflejó la fractura social a la que se enfrenta la entidad.

Varias medidas conflictivas derivaron en una situación que no ha terminado de anestesiarse con lo deportivo. "El Molinón es uno de los campos que más aprieta. Estoy convencido de que el día del Deportivo con el campo lleno no hubiéramos perdido", dijo Borja Jiménez. Hablaba el técnico de perder, pero no perdió. Un empate que dio la sensación de derrota por todo lo que rodeó al partido, claro está. 

Un mes de marzo lejos de las expectativas ha dejado al Sporting de Gijón a una distancia de más de dos partidos de la zona de promoción. Todo después de la última derrota en El Sardinero en la que el conjunto de Borja Jiménez dejó una buena imagen, pero terminó claudicando en los últimos minutos. Al término del choque se produjo un "intercambio de opiniones" –tal y como lo definió Diego Sánchez– entre un grupo de aficionados y varios jugadores de la primera plantilla del Sporting. Con todo ello, se genera un cóctel de dudoso sabor para el partido del lunes. 

Sí que se espera que la afluencia de público sea mayor que ante el Deportivo de la Coruña, pero el horario no ayudará a presentar el mejor aspecto en El Molinón. Una de las claves será conocer la respuesta social del público del estadio gijonés a la situación del equipo. Si el partido no va por los cauces deseados por el sportinguismo, el feudo gijonés puede presentar una imagen de las contundentes. Un escenario que no desea nadie. No se contempla dentro del vestuario. 

Le ha tocado actuar como nexo e interlocutor en los momentos más álgidos de la crisis social. Borja Jiménez salió al paso en sus intervenciones, poniendo siempre en primer lugar el innegable valor que tiene la afición. Pero también entendiendo la posición económica del club. De cara al lunes, el entrenador del Sporting confía en poder contar con la Mareona como aliada. "Es importante ir juntos a todas las cosas. Lo que ha ocurrido en las últimas semanas no ayuda. Debemos llevar la situación hacia la comunión. Intercambiar opiniones es positivo. Este escudo y este club necesita de su afición siempre", dijo el entrenador este sábado. 

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