La más difícil y comprometida para Calero
El técnico del Oviedo, que ya tuvo que realizar un descarte en la previa del partido ante Las Palmas, parece que deberá realizar una criba mayor de cara al partido del sábado ante el Cádiz
Real Oviedo
Buenas noticias para Julián Calero. O eso parece. El técnico del Real Oviedo ya va disponiendo de prácticamente todos sus jugadores, a excepción de Chris Ramos, que se perderá lo que resta de temporada por la grave lesión de rodilla sufrida en el derbi asturiano. Restando al delantero gaditano, el resto de futbolistas están bajo su tutela en El Requexón, a excepción del caso de Carlos Fernández, que solo realiza una parte del entrenamiento junto al resto de sus compañeros.
Esta mañana, y después de mucho tiempo, Julián Calero ha podido tener a su disposición a prácticamente toda su plantilla, a excepción de los dos delanteros anteriormente citados. El resto de jugadores se han entrenado sin contratiempos, incluidos el lateral Aisar Ahmed y el extremo Brandon Domingues, dos futbolistas que no han estado disponibles ni en la Copa del Rey frente al Numancia, ni ante Las Palmas en Liga.
Pues bien, ¿en qué se traduce todo esto? Como ya ocurrió en el último partido frente al cuadro canario, Calero deberá hacer descartes. En la última jornada frente a Las Palmas, tras los regresos de Juan Cruz e Ilyas Chaira, el técnico del Oviedo tuvo que sacrificar a uno de sus futbolistas: Marco Esteban. Ahora, con Aisar y Brandon ya disponibles, el compromiso para el entrenador del Oviedo será mayor.
Más si cabe en el momento en el que Carlos Fernández esté disponible, que no parece sea de cara a este partido en Cádiz. A los azules solo les resta una sesión en El Requexón, la de este jueves, día en el que el entrenador del Oviedo comparecerá ante los medios de comunicación. Ya el viernes los carbayones se ejercitarán en tierras gaditanas, también en horario matinal, a poco más de 24 horas del encuentro. En vista de la premura del desplazamiento a Cádiz y de que el futbolista sevillano aún no parece que está al cien por cien, todo apunta a que su vuelta a una convocatoria tendrá que esperar.
Esta situación a la que se enfrenta Calero contrasta con la vivida no hace mucho tiempo, cuando el entrenador del Oviedo no era capaz de llegar a 23 futbolistas, el número máximo inscribible en un partido oficial. Incluso tuvo que tirar de jugadores del Vetusta como el portero Samu Franganillo o el delantero Óscar de la Hera. Ahora ya no solo se autoabastece con los jugadores del primer equipo, al margen de los canteranos que han promocionado con los mayores, sino que algunos tendrán que quedarse fuera por decisión técnica en vista del overbooking que va teniendo en su equipo. La convocatoria para el partido de este sábado, al menos hasta ahora, será la más difícil y comprometida para Calero.