De indiscutible a duda: El momento clave de Hassan
El extremo ganó protagonismo con Almada, pero su rendimiento reciente, condicionado por el contexto y la competencia, abre el debate en el tramo decisivo
La Liga
Haissem Hassan vive uno de esos momentos difíciles de encasillar en una temporada. Porque el extremo del Real Oviedo ha pasado de ser un recurso intermitente a convertirse en una pieza importante con la llegada de Guillermo Almada… aunque su papel ha vuelto a matizarse en las últimas jornadas.
Los números reflejan esa evolución. Con Paunovic apenas tuvo continuidad real, participando en ocho partidos con minutos muy variables. Con Carrión, su presencia siguió siendo irregular, alternando titularidades con apariciones desde el banquillo sin llegar a asentarse. Sin embargo, con Almada su rol cambió por completo. Pasó a ser un futbolista mucho más utilizado, con presencia constante en los partidos y un protagonismo claro en el juego ofensivo del equipo.
Los datos lo explican con claridad. Hassan acumuló 540 minutos con Paunovic y 347 con Carrión, mientras que con Almada ya suma 727 en apenas 14 partidos, prácticamente igualando en este tramo lo que había jugado con los dos técnicos anteriores juntos. Un crecimiento que evidencia la confianza del técnico uruguayo en su perfil.
Pero ese crecimiento no ha sido lineal. En las últimas semanas, su participación ha descendido, coincidiendo con el periodo de Ramadán y, también, con el buen momento de Thiago Fernández, que ha ganado peso en el costado. En el último encuentro, ante el Sevilla, Hassan volvió a partir desde el banquillo y disputó solo 19 minutos.
Más allá de los números, hay un matiz que empieza a cambiar su percepción dentro del equipo. Ante el Sevilla, el extremo dejó una imagen distinta en el trabajo sin balón, con implicación defensiva y compromiso en tareas que no siempre habían sido su punto fuerte. Un detalle que no pasa desapercibido en un equipo que necesita equilibrio para competir.
Porque Hassan sigue siendo un perfil diferente dentro de la plantilla. Capaz de desbordar, de romper líneas y de generar situaciones desde el uno contra uno (51 regates esta temporada), pero también condicionado por la falta de cifras en el apartado goleador, donde aún no ha conseguido estrenarse, aunque sí ha aportado en la creación con tres asistencias. Un equilibrio que explica su impacto… y también su margen de mejora.
En este tramo final de la temporada, su papel vuelve a estar en el aire. Ya no como protagonista indiscutible, pero tampoco como un actor secundario. Entre el impacto y la incertidumbre, Hassan encara un momento clave para definir su peso real en el Oviedo de Almada.