De una norma cuestionada a una aplicación trágica: La jugada más viral del Sporting

Los rojiblancos contaron con una de las mejores ocasiones para marcar en el Carlos Belmonte, pero la norma y la falta de preparación fue en contra de los intereses del equipo de Borja Jiménez

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Brian Oliván
Brian Oliván ejecuta el libre indirecto ante toda la plantilla del Albacete
Lun, 16/02/2026 - 15:32

Una polémica poco o nada fundamentada en la norma. Así se explica una de las acciones más virales de la jornada en Segunda división. El balón atrás de Villar terminó en una posición comprometida para Diego Mariño. El exportero del Sporting de Gijón se encontraba en un lugar incómodo para hacerse con el balón que se dirigía al interior de su portería. Fuego amigo. A la desesperada, el gallego se lanzó con su mano para evitar el gol sobre la línea. La jugada era clara: cesión que evitaba el gol del Sporting. 

Lo protestaron los jugadores rojiblancos. Lo hicieron sin fundamento. La aplicación de Muresan Muresan fue correcta. No se puede sancionar una mano dentro del área con una sanción disciplinaria. La ejecución de la acción se debe realizar mediante un libre indirecto desde la frontal del área pequeña al producirse la infracción dentro de la misma. Pedían los jugadores del Sporting, con cierto sentido, que la acción de Mariño estaba evitando un gol y que la sanción debería ser mayor que un libre indirecto. Pero la norma es clara y dejaba en nada las protestas rojiblancas. Ahí sí estuvo bien Muresan. 

"Que no se penalice con una tarjeta roja esa acción significa beneficiar al infractor. El portero no puede tocarla con la mano porque le viene de un compañero. Es como hacer una mano en la línea de gol (...) Yo me volví loco pidiendo la tarjeta roja, me parece increíble, pero me explicaron que la norma no lo contempla. Deberían de revisarla y cambiarla", explicaba Pablo Vázquez al término del partido. Razón no le falta al central gallego, pero la normativa es clara al respecto. 

De un gol cantado a favor del Sporting a una de las jugadas más curiosas. No suele ser habitual ver este tipo de acciones, con todo un equipo debajo del larguero y el contrario buscando el hueco en la poblada barrera. Además, el condicionante de 'indirecto' obliga a buscar un pase extra antes de completar la acción. Dichas jugadas no se suelen entrenar en el transcurso de la semana por la rareza de su señalización. No lo tenía preparado el Sporting y eso se evidenció en el césped del Carlos Belmonte. 

La responsabilidad fue de los jugadores. Poco pudo mediar Borja Jiménez y su cuerpo técnico en la decisión. Asumieron galones Corredera y Oliván. El lateral, muy junto a la acción, no tuvo tiempo de sorprender con el disparo a una zaga que, rápidamente, se le echó encima. "Yo la hubiera alejado porque desde los cercanos es muy difícil disparar. Ni se respetan las distancias, así que no tiene ningún sentido que disparen los cercanos, pero son decisiones de los futbolistas, y tienen que seguir haciéndolo", argumentaba Borja Jiménez al término del choque. Otra solución, visto lo visto el resultado final, hubiera sido mejor. Muy fácil visto a toro pasado.