Del barro de Cervero al gol de Viñas
Dos décadas, varias categorías y una misma necesidad: encontrar al delantero capaz de marcar el camino del Real Oviedo
Real Oviedo
Hablar de goleadores en el Real Oviedo es hablar de Diego Cervero. Antes de que llegaran Toché, Linares, Borja Bastón, Alemão o Fede Viñas, el delantero ovetense fue el gran referente ofensivo de una de las etapas más complejas de la historia del club. Los años del barro. Los de la Tercera División, la Segunda B y la reconstrucción institucional.
Cervero vistió la camiseta azul en tres etapas diferentes (2003-06, 2007-09 y 2012-16) y acumuló nada menos que 141 goles oficiales entre Liga, Copa del Rey y Copa Federación. Una cifra que lo convirtió en el gran símbolo goleador de una generación que mantuvo viva la ilusión del oviedismo cuando el regreso al fútbol profesional parecía una quimera.
Precisamente uno de los futbolistas que compartió aquella transición fue Miguel Linares. El aragonés firmó una de las temporadas más prolíficas que se recuerdan en el Carlos Tartiere. En la campaña 2014/15, la del ascenso a Segunda división, anotó 30 goles oficiales y lideró al equipo dirigido por Sergio Egea hacia el regreso al fútbol profesional doce años después.
Con el ascenso conseguido, el protagonismo goleador pasó a Toché. El murciano asumió el papel de referencia ofensiva del equipo durante las dos primeras temporadas en Segunda División. En la 2015/16 firmó 18 goles oficiales y un año después repitió como máximo goleador con 17 tantos. Fueron las dos campañas más productivas del Oviedo en ataque desde su regreso al fútbol profesional.
A partir de ahí comenzó una etapa mucho más irregular. Linares volvió a convertirse en el máximo goleador azul en la temporada 2017/18, aunque esta vez con una cifra mucho más modesta, 10 goles. La misma cantidad alcanzaría Joselu Moreno un año después, convirtiéndose en el pichichi de la campaña 2018/19.
La temporada 2019/20, marcada por la pandemia y por una agónica lucha por la permanencia que no se resolvió hasta la penúltima jornada, tuvo en Alfredo Ortuño a su principal referencia ofensiva. El delantero murciano cerró el curso con 14 goles oficiales y fue una pieza fundamental para evitar un descenso que llegó a parecer muy cercano.
El año siguiente representó uno de los momentos más pobres desde el punto de vista goleador. Gustavo Blanco Leschuk terminó como máximo realizador del equipo con apenas siete tantos entre Liga y Copa. Un dato que refleja las dificultades ofensivas que atravesó el conjunto azul durante aquella campaña.
La gran explosión llegaría en la temporada 2021/22 con Borja Bastón. El madrileño firmó una de las mejores campañas individuales de un delantero del Oviedo en las últimas décadas, alcanzando los 22 goles oficiales y devolviendo al club la figura de un goleador diferencial. A día de hoy, sigue siendo el mejor registro de la era moderna del conjunto azul desde el regreso al fútbol profesional.
Bastón mantendría además su condición de pichichi durante las dos temporadas siguientes. En la 2022/23 volvió a liderar la tabla goleadora azul con 10 tantos y repitió exactamente la misma cifra en la 2023/24, una campaña que terminó con el equipo rozando el ascenso a Primera división.
El relevo llegó en la temporada 2024/25. Alemão tomó el testigo y se convirtió en el máximo goleador del equipo con 14 tantos oficiales. El brasileño fue una de las grandes figuras del ascenso a Primera división y dejó una huella imborrable en el oviedismo antes de cerrar su etapa en el club.
Ya en la máxima categoría, el protagonismo pasó a Fede Viñas. El delantero uruguayo terminó la temporada 2025/26 como máximo goleador del Real Oviedo con nueve tantos oficiales. Una cifra que adquiere todavía más valor si se tiene en cuenta que gran parte de su producción llegó en un contexto muy complicado para un equipo que terminó descendiendo a Segunda división.
La evolución de los pichichis azules también deja algunas conclusiones interesantes. Desde el ascenso de 2015, solo tres futbolistas han sido capaces de superar la barrera de los 15 goles oficiales en una temporada: Miguel Linares (30), Toché (18 y 17) y Borja Bastón (22). Además, ningún delantero ha conseguido alcanzar los 20 goles desde la extraordinaria campaña firmada por Bastón en la temporada 2021/22.
Ahora, con el inicio de una nueva etapa en Segunda división, el Oviedo vuelve a buscar una referencia ofensiva capaz de marcar diferencias. La historia reciente del club confirma que encontrar un goleador capaz de acercarse a las cifras de Linares, Toché o Borja Bastón nunca ha sido una tarea sencilla.
Desde los 141 goles de Diego Cervero en la época más dura hasta los nueve tantos de Viñas en Primera División, el gol ha cambiado de protagonistas, de contextos y de categorías. Lo que no ha cambiado es la necesidad de encontrar a ese delantero capaz de convertirse en el próximo gran hombre gol del Real Oviedo.