El ataque también cambia de identidad en el Oviedo
Las llegadas de Víctor Mingo y Alexandru Isfan, unidas a la inminente incorporación de Chris Ramos y la continuidad de Joaquín Delgado, dibujan una delantera con perfiles complementarios para el proyecto de Julián Calero
REAL OVIEDO
El Real Oviedo sigue dando forma a su plantilla y, si hay una línea que está experimentando una profunda transformación, esa es la delantera. La oficialidad de Alexandru Isfan y la avanzada llegada de Chris Ramos, unidas a la incorporación de Víctor Mingo y la continuidad de Joaquín Delgado, empiezan a dibujar un ataque con una característica común, la complementariedad. Más que acumular delanteros del mismo perfil, la dirección deportiva parece haber apostado por futbolistas capaces de ofrecer soluciones diferentes a Julián Calero.
El caso más conocido para el oviedismo es el de Joaquín Delgado. El delantero sevillano regresó este verano tras su cesión al Barça Atlètic con el aval de sus números. Después de firmar 23 goles con el Vetusta en la temporada 2024/25, el pasado curso anotó otros 14 tantos con el filial azul antes de poner rumbo a Barcelona en el mercado invernal. Allí mantuvo su olfato goleador con siete dianas más en Segunda Federación. En total, 44 goles en sus dos últimas temporadas, unas cifras que le han abierto definitivamente las puertas del primer equipo. Delantero de referencia por características, afronta ahora la pretemporada con el objetivo de convencer a Julián Calero y hacerse un hueco en la plantilla.
A su lado aparece Víctor Mingo, una de las apuestas del club para este mercado. El madrileño, de 21 años, llega después de firmar 12 goles y dos asistencias en 35 partidos con el Arenteiro en Primera Federación. Más allá de los números, durante su presentación dejó claro cuál cree que debe ser su papel. "Me gusta estar siempre en el área y hacer gol", explicó, aunque también reconoció que el técnico azul le exige "pelear y tener intensidad", dos conceptos que ya se han convertido en una constante durante este inicio de pretemporada. Su futuro, eso sí, todavía no está completamente definido. La posibilidad de una cesión sigue sobre la mesa, aunque el propio delantero dejó claro que su única prioridad pasa por convencer a Julián Calero. "Hay posibilidades de salir cedido, pero no pienso en ello. Quiero pelear por quedarme. He venido a reventarla", aseguró.
El último en incorporarse de manera oficial ha sido Alexandru Isfan, un futbolista de características diferentes. El rumano llega tras firmar su mejor temporada en el Farul Constanța, con 11 goles y cuatro asistencias en 41 encuentros. Zurdo, de 1,87 metros, puede actuar como delantero centro, pero también desenvolverse por detrás del punta o partir desde una de las bandas, una polivalencia que amplía notablemente las alternativas ofensivas del cuerpo técnico.
Y el puzle podría completarse muy pronto con Chris Ramos. El delantero gaditano está muy cerca de llegar cedido desde el Botafogo para aportar un perfil distinto al resto. Con 29 años, acumula una amplia experiencia en el fútbol español tras su paso por el San Fernando, Valladolid Promesas, Sevilla Atlético, Badajoz, Lugo y Cádiz. Precisamente en el conjunto gaditano firmó su mejor campaña como profesional, con 10 goles en Segunda División durante la temporada 2024/25, antes de poner rumbo a Brasil. Anteriormente ya había dejado su sello en el Lugo, donde anotó siete goles en la campaña 2021/22 y otros siete en la 2022/23. Su última aventura en el Botafogo le permitió disputar 13 encuentros y marcar cuatro tantos, aunque sin el protagonismo esperado. Potencia física, capacidad para atacar los espacios y experiencia en el fútbol profesional son algunas de las cualidades que convertirían al gaditano en un complemento diferente para la delantera azul. Además, su nombre no es nuevo en los despachos del Carlos Tartiere, ya que se trata de un viejo anhelo de Jesús Martínez, que intentó incorporarlo con anterioridad.
A falta de que el mercado eche definitivamente el cierre, el ataque del Real Oviedo empieza a mostrar una idea clara. Remate, movilidad, intensidad, polivalencia y potencia. Cinco conceptos representados en perfiles diferentes que permitirán a Julián Calero disponer de más recursos para adaptar su equipo a cada partido. La pretemporada será la encargada de definir el papel de cada uno de ellos, pero la dirección deportiva ya ha dejado entrever cuál quiere que sea la nueva identidad ofensiva del conjunto azul.