El balón parado del Oviedo: Mucho ruido y pocas nueces

Los azules acumulan doce saques de esquina en las dos primeras jornadas, pero la estrategia todavía no ha servido para desbloquear su falta de gol

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Pablo Sáenz
Mar, 25/08/2026 - 18:30

El Real Oviedo todavía tiene una vía pendiente de explotar. El conjunto de Julián Calero ha comenzado la temporada acumulando presencia en campo contrario, pero el dominio territorial tampoco ha encontrado demasiado premio a través del balón parado. Después de dos encuentros consecutivos en el Carlos Tartiere, los azules suman doce saques de esquina a favor y continúan buscando su primer gol del campeonato.

El estreno ante el Granada dejó poco margen para la estrategia. El Oviedo lanzó tres córners en un encuentro en el que tuvo más posesión que su rival, aunque le costó transformar ese dominio en llegadas claras. Los azules terminaron con nueve remates y ninguna gran ocasión, una fotografía que también se trasladó a los envíos al área: Únicamente tres de los 23 centros intentados encontraron destinatario.

El escenario cambió considerablemente frente al Leganés. La expulsión de Raúl Fernández en el minuto 20 obligó al conjunto pepinero a protegerse muy cerca de su portería y convirtió buena parte del encuentro en un ejercicio de ataque contra defensa. El Oviedo lanzó nueve córners, triplicando su registro de la primera jornada, y acumuló más de 40 centros durante el partido. El balón rondó constantemente el área de Luca Zidane, aunque volvió a faltar el golpe definitivo.

La estrategia adquiría todavía mayor importancia ante un rival tan replegado. Con David Costas, Dani Calvo, Chris Ramos o posteriormente Víctor Mingo e Isfan, el Oviedo dispuso sobre el césped de futbolistas capaces de amenazar en el juego aéreo. Sin embargo, ninguna acción a balón parado terminó solucionando un encuentro en el que los azules tuvieron que buscar sus mejores oportunidades a través de otras vías.

El problema no estuvo únicamente en los córners. La ejecución de algunas faltas en posiciones prometedoras tampoco permitió al Oviedo generar el peligro esperado. Ya durante la primera mitad ante el Leganés, Pablo Sáenz estrelló un lanzamiento frontal contra la barrera y otra falta próxima al córner derecho terminó sin consecuencias. Recursos que cobran especial valor cuando un adversario reduce espacios y obliga a buscar caminos alternativos hacia la portería.

Calero tiene por delante margen para perfeccionar una faceta que puede terminar decidiendo partidos cerrados. El Oviedo cuenta con lanzadores y también con centímetros dentro del área, dos ingredientes suficientes para convertir la estrategia en una herramienta importante durante la temporada. Por ahora hay volumen, pero falta transformar esas oportunidades en verdadero peligro. Doce córners después, el balón parado azul sigue esperando su primer premio.

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