El efecto dominó del mercado del Oviedo
La planificación azul entra en su fase decisiva con varias operaciones que dependen directamente de las salidas previstas durante las próximas semanas
REAL OVIEDO
El mercado del Real Oviedo ha entrado en una fase en la que cada movimiento puede condicionar el siguiente. Tras las incorporaciones ya cerradas y con la plantilla tomando forma, la dirección deportiva trabaja ahora sobre un escenario en el que buena parte de las llegadas dependerán de las salidas que se produzcan antes del cierre de la ventana de fichajes. Más que una sucesión de operaciones independientes, el club afronta un auténtico efecto dominó.
La primera ficha parece ser la de Rahim Alhassane. Su salida al Bolonia obligará al Oviedo a acudir al mercado para incorporar un lateral izquierdo que compita con Samu Rodríguez, que afrontará a sus 21 años su primera experiencia en el fútbol profesional. En ese escenario, Juan Cruz emerge como una de las principales alternativas para reforzar el carril zurdo.
El siguiente movimiento apunta al ataque. La marcha de Hassan abriría la puerta a la llegada de un extremo, con Pedrola como uno de los futbolistas mejor colocados para reforzar esa demarcación. Una operación que, además de elevar el nivel competitivo, encajaría con el perfil de jugador versátil que busca el cuerpo técnico de Julián Calero.
La delantera también podría experimentar cambios importantes. Todo apunta a que Chris Ramos se convertirá en uno de los próximos refuerzos del conjunto azul, mientras que la salida de Daniel Paraschiv parece cada vez más cercana. A partir de ahí, el futuro de jugadores como Víctor Mingo o Joaquín Delgado también podría condicionar la llegada de un segundo atacante para completar la parcela ofensiva.
Más allá de esos movimientos, la dirección deportiva mantiene dos prioridades que no dependen de las salidas. El Real Oviedo continúa trabajando para incorporar un central que complete el eje de la zaga y un mediocentro, con Villahermosa como una de las opciones que más gustan para reforzar una posición considerada estratégica por el club.
Incluso la portería podría sufrir modificaciones. Aunque no es un escenario inmediato, una hipotética salida de Aarón Escandell obligaría al Oviedo a reaccionar en el mercado para incorporar un nuevo guardameta y mantener el equilibrio en una posición clave.
Mientras tanto, otros nombres como Luka Ilic, Chaira o incluso Álex Cardero permanecen atentos a la evolución del mercado. Sus situaciones podrían variar en función de las oportunidades que aparezcan durante las próximas semanas y de las decisiones que adopten tanto el club como el cuerpo técnico.
Con varias operaciones todavía abiertas, la hoja de ruta parece clara. El Oviedo no busca acumular fichajes, sino completar una plantilla equilibrada en la que cada incorporación responda a una necesidad concreta. El desenlace de las primeras salidas marcará el ritmo de un mercado que afronta sus semanas más decisivas y en el que una operación puede desencadenar la siguiente.