El encaje del Sporting entre el gusto de Larcamón y su equilibrio
El conjunto gijonés demuestra su plena confianza en el entrenador, a quien le está dando mucha importancia para confeccionar la plantilla
RSG.
Pasó con Miguel Ángel Ramirez, se agudizó con Rubén Albés y la tendencia no fue menor con Asier Garitano. Ahora, el Sporting de Gijón ha renovado la plena confianza en su entrenador actual, que ha llegado con un estilo o plan de juego muy definido. Su gusto por el esquema con tres centrales y dos carrileros está teniendo influencia en el mercado. La plantilla que se está armando contará con hasta seis centrales.
Los fichajes Jorge Sáenz, Emanuel Gularte y Aimar Duñabeitia, además de los jugadores que ya formaban parte del vestuario como Diego Sánchez y Pablo Vázquez. El club quiere que Andrés Cuenca sea el sexto, aunque por lo que pueda pasar permanece atento a la situación de otros defensas que puedan ser interesantes para completar el centro de la retaguardia. Una nómina de hasta seis futbolistas.
A la vista está, la convicción en el trabajo de Larcamón es plena. La entidad asturiana y Orlegi Sports están destinando buena parte de sus recursos en contratar defensas centrales. Y lo ha hecho siguiendo las recomendaciones de su entrenador como en el caso de Gularte. Una circunstancia que en ocasiones recientes le ha dado buen resultado. Ahí están los rendimientos de Jonathan Dubasin o Álex Corredera.
En esa línea del pasado cercano no menos relevante ha sido los problemas de equilibrio que han tenido las últimas plantillas. Por ejemplo, la del curso pasado como consecuencia de la inversión en los fichajes en propiedad de Gelabert y Dubasin, o la de hace tres temporadas por el delantero que no llegó en verano ni tan siquiera sobre la bocina. Por contra, la de Rubén Albés sí que estaba algo más compensada, pero el nulo éxito de fichajes como el de Caicedo, rendimientos menores o las lesiones terminaron traduciéndose en un año para olvidar.
Esa es precisamente la tarea que la Comisión Deportiva tiene pendiente. No perder equilibrio por el exceso de centrales y, lo más importante, acertar con los refuerzos. Uno de ellos, que ya es un ‘viejo conocido’ está a punto de llegar. El Sporting espera la llegada de Andrés Ferrari en las próximas horas. Incluso este mismo miércoles. Tras él, todavía restarían las llegadas del sexto central, un centrocampista, un delantero y un extremo. Eso como mínimo, porque sobre la mesa está la posibilidad de incorporar dos carrileros, uno para cada banda.