El estreno más tardío del Oviedo
Moldovan debutó en Liga ante el Alavés tras una temporada completamente a la sombra de Aarón Escandell y después de meses sin apenas oportunidades
REAL OVIEDO
Horatiu Moldovan tuvo finalmente su oportunidad. El guardameta rumano debutó este fin de semana en Liga con el Real Oviedo en la derrota ante el Deportivo Alavés, poniendo así fin a una temporada marcada prácticamente por completo por la sombra de Aarón Escandell y por una competencia por la titularidad que quedó resuelta mucho antes de lo esperado.
El portero cedido por el Atlético de Madrid llegó el pasado verano a Oviedo con el objetivo de competir directamente el puesto con Aarón. El club consideraba que ambos podían protagonizar una de las porterías más sólidas de la categoría y la idea inicial apuntaba a una competencia mucho más abierta de la que finalmente terminó existiendo. De hecho, el meta rumano venía de ser una figura clave en el ascenso del Sassuolo a la Serie A la temporada anterior.
Sin embargo, algunos errores cometidos por Moldovan durante la pretemporada terminaron condicionando enormemente su situación desde el inicio del curso. Aarón Escandell aprovechó rápidamente esa circunstancia, se asentó como titular desde las primeras jornadas y ya no volvió a abandonar la portería azul durante toda la temporada.
A partir de ahí, el papel de Moldovan quedó reducido prácticamente al de suplente fijo. Su única aparición oficial hasta este pasado fin de semana había llegado en Copa del Rey, en la derrota por 4-2 frente al Ourense CF. Ni los cambios de entrenador ni las distintas dinámicas deportivas del equipo alteraron nunca el orden establecido en la portería.
De hecho, el guardameta rumano estuvo cerca de abandonar el club durante el mercado invernal ante la falta absoluta de protagonismo, aunque finalmente optó por quedarse en Oviedo y seguir compitiendo internamente hasta final de temporada.
Guillermo Almada ya había dejado entrever en la previa del encuentro ante el Real Madrid que el cuerpo técnico contemplaba darle alguna oportunidad antes del final de curso. "Moldovan se merece jugar porque ha entrenado, ha respaldado a Aarón permanentemente y ha sumado. Es un muchacho espectacular", explicó entonces el técnico uruguayo.
Almada también reconoció que existía cierto debate interno alrededor de la dificultad de hacer debutar a un portero sin continuidad competitiva durante tantos meses. "El arquero a veces precisa tener continuidad para tener un buen nivel", explicó el entrenador azul días antes de la titularidad del rumano frente al Alavés.
Finalmente, el estreno liguero de Moldovan dejó sensaciones correctas en el Tartiere. El guardameta apenas pudo hacer nada en el gol de Toni Martínez y transmitió seguridad en las acciones en las que tuvo que intervenir, completando un encuentro sobrio pese al contexto complicado del equipo.