El núcleo duro del nuevo Oviedo

Aarón Escandell, Lucas Ahijado, Nacho Vidal, David Costas, Dani Calvo y la incógnita de Santi Cazorla forman el grupo de referentes sobre el que puede apoyarse la reconstrucción azul tras el descenso

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Cazorla
Sáb, 30/05/2026 - 10:39

La reconstrucción del Real Oviedo tras el descenso a Segunda división no dependerá únicamente de los fichajes que puedan llegar durante el verano ni de la elección del próximo entrenador. Dentro del vestuario azul ya existe una base de futbolistas que están llamados a desempeñar un papel fundamental en el nuevo proyecto. Un grupo de jugadores que combinan experiencia, liderazgo, sentido de pertenencia e identificación con el club y que deberán convertirse en el sostén de una plantilla obligada a levantarse después del golpe sufrido esta temporada.

Entre ellos aparece la figura de Aarón Escandell. El guardameta, con contrato hasta 2027, fue uno de los futbolistas más destacados del curso pese al descenso, disputando 36 partidos, acumulando 3.240 minutos y firmando 148 paradas. Su rendimiento ha despertado el interés de varios equipos de Primera división, pero si continúa en el Tartiere seguirá siendo una de las voces con más peso dentro del vestuario y una referencia tanto dentro como fuera del terreno de juego.

Muy diferente es el caso de Lucas Ahijado, aunque igualmente importante. El lateral, que ya tiene una oferta de renovación sobre la mesa, representa una de las pocas líneas de continuidad que han sobrevivido a los numerosos cambios vividos por el club durante los últimos años. Formado en El Requexón y presente en el primer equipo desde hace siete temporadas, su continuidad supondría también una apuesta por mantener la identidad oviedista dentro del grupo.

Esa cultura de club también la representa Nacho Vidal. El lateral derecho, con contrato hasta 2027, disputó 29 encuentros durante la pasada temporada y volvió a demostrar su importancia cuando las lesiones le respetaron. Sin embargo, su liderazgo se hizo especialmente visible después del descenso, cuando decidió dirigirse públicamente a la afición mediante una carta en la que asumía responsabilidades y hablaba de reconstrucción. Un gesto que reforzó la imagen de un futbolista respetado dentro del vestuario por su sinceridad, su capacidad de análisis y su compromiso con el proyecto.

La experiencia también tendrá un peso específico en el nuevo Oviedo. Ahí aparecen dos nombres propios como David Costas y Dani Calvo. Ambos afrontarán su séptima y sexta temporada en el club respectivamente y forman parte del grupo de capitanes. Costas, renovado recientemente hasta 2028, sigue siendo uno de los líderes naturales del equipo y una figura de enorme ascendencia dentro del vestuario. Dani Calvo (2027), por su parte, ha tenido menos protagonismo esta temporada, pero continúa siendo una de las voces más escuchadas del grupo gracias a su trayectoria, experiencia y conocimiento de la entidad. Juntos están llamados a liderar una defensa que volverá a ser uno de los pilares del proyecto.

Y por encima de todos ellos aparece una figura imposible de medir únicamente a través de estadísticas. La continuidad de Santi Cazorla sigue siendo una incógnita, pero su influencia dentro del club trasciende cualquier dato. El capitán afrontaría su cuarta temporada en el primer equipo y continúa siendo el gran símbolo del oviedismo contemporáneo. Las palabras de Jesús Martínez durante la reciente rueda de prensa, cuando reconoció que ambos habían llorado juntos tras el descenso y que podrá hacer "Lo que el quiera", reflejan mejor que ninguna cifra el peso que tiene el futbolista asturiano dentro del proyecto.

La reconstrucción del Oviedo comenzará en los despachos y continuará en el mercado. Pero también necesitará apoyarse en un núcleo de jugadores capaces de transmitir estabilidad, liderazgo y sentido de pertenencia. Un grupo de referentes que deberá marcar el camino mientras el club busca el regreso a Primera división.

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