Golpe de autoridad del Vetusta en Villaviciosa
El filial azul reaccionó tras un primer tiempo espeso, golpeó en el momento justo y sostuvo la ventaja en un tramo final de tensión para mantenerse en lo más alto de la tabla
Real Oviedo
El Real Oviedo Vetusta volvió a demostrar que sabe competir también cuando el partido no le fluye desde el inicio. En un escenario siempre exigente como Les Caleyes, el filial azul supo madurar el encuentro, golpear en el momento adecuado y sostener la ventaja en un tramo final con tensión. El 1-2 ante el Lealtad permite a los de Roberto Aguirre igualar al Fabril en lo más alto de la clasificación y mantener el liderato por el golaveraje particular.
El arranque no tuvo nada que ver con la versión habitual del conjunto carbayón. Sin la intensidad acostumbrada y con dificultades para conectar por dentro, al Vetusta le costó imponerse en el ritmo del juego. El Lealtad interpretó bien el partido, cerró líneas de pase y fue creciendo con el paso de los minutos. Los locales encontraron en el balón parado y en las segundas jugadas una vía para inquietar, mientras los azules no lograban activar con claridad a sus hombres de banda ni encontrar profundidad al espacio.
El paso por vestuarios cambió el guion. El Vetusta adelantó metros, ajustó la presión y empezó a jugar en campo rival con mayor determinación. Cheli tomó el mando en la medular, Marco Esteban dio firmeza atrás y el equipo comenzó a inclinar el campo. El premio llegó tras una acción individual de Pablo Agudín en el costado izquierdo, desbordando con decisión y sirviendo un balón atrás que Marcos Lopes convirtió en un gol de gran factura con un remate preciso al palo corto. Era el momento azul.
Con ventaja en el marcador, el filial oviedista supo gestionar mejor los tiempos. Sin renunciar al segundo, pero sin perder el orden. El Lealtad buscó la reacción con más corazón que claridad y se topó con un Narváez seguro bajo palos. Cuando el partido entraba en su recta final, una recuperación alta permitió a Iker Gil estrenarse como goleador con un disparo ajustado que parecía sentenciar el duelo. El tanto local desde el punto de penalti añadió emoción a los últimos minutos, pero el Vetusta resistió con personalidad.
Tres puntos de carácter, en un campo incómodo y en un partido que exigía madurez competitiva. El filial azul no siempre brilla, pero sigue ganando. Y en esta fase del campeonato, eso también define a un líder.