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Jacobo González empieza a enseñar sus cartas

El atacante aterrizó en Oviedo después de firmar 18 goles en sus dos últimas temporadas y su polivalencia le convierte en una pieza importante en plena reestructuración de las bandas

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Jacobo González
Vie, 31/07/2026 - 21:45

El Real Oviedo quiso a Jacobo González antes de poder tenerlo. La dirección deportiva trató de hacerse con sus servicios durante el pasado mercado de invierno, cuando el futbolista ya veía con buenos ojos la posibilidad de vestir de azul, pero el Córdoba cerró la puerta a su salida y decidió mantenerlo hasta el final de la temporada. Meses después, una vez finalizado su contrato con el conjunto andaluz, el camino quedó despejado. Jacobo aterrizó en el Carlos Tartiere para ser una pieza importante y sus primeras apariciones empiezan a enseñar algunas de las razones que llevaron al Oviedo a insistir en su incorporación.

Su carta de presentación en Segunda división habla por sí sola. De la mano de Iván Ania, Jacobo encontró en Córdoba la mejor versión de su carrera. Durante la temporada 2024/25 disputó 35 encuentros, anotó nueve goles y repartió seis asistencias. Un curso después volvió a alcanzar exactamente la misma cifra goleadora; nueve tantos en 40 partidos, acompañados esta vez por una asistencia. En total, 18 goles y siete pases de gol en 75 encuentros durante sus dos últimas campañas.

Pero los números explican únicamente una parte de su valor. La polivalencia es otro de los grandes argumentos de Jacobo, capaz de desenvolverse en cualquiera de las bandas y también por detrás del delantero. Calero ya ha empezado a explotar esa capacidad durante la preparación. Ante el Deportivo apareció por la izquierda después de sustituir a Ilyas Chaira tras su lesión en el hombro. Frente a la Ponferradina cambió de costado; Dieguito ocupó la izquierda, Villahermosa actuó por dentro y Jacobo partió desde la derecha.

Precisamente desde ahí llegó su primera recompensa como azul. Villahermosa encontró con el exterior el desmarque de Jacobo, que atacó el espacio, superó con un toque la salida del guardameta y terminó definiendo a puerta vacía para anotar el tercero del Oviedo en Grado. Una acción que reunió varias de las características que explican sus cifras durante los últimos años; movilidad, capacidad para aparecer cerca del área y determinación en los metros finales.

Su versatilidad adquiere todavía mayor importancia ante la reestructuración que atraviesan las bandas del Oviedo. Hassan tiene mercado y el club busca obtener rendimiento económico con su salida; la lesión en el hombro de Ilyas mantiene abierta la incógnita sobre su situación; Pablo Sáenz ha llegado procedente del Granada y Jacobo se incorpora con la intención de asumir protagonismo. A todos ellos podría añadirse Estanis Pedrola, cuya llegada se encuentra muy próxima aunque todavía no es oficial. Un escenario con numerosas piezas y movimientos todavía pendientes antes de que Calero disponga de la configuración definitiva de sus extremos.

En medio de toda esa incertidumbre aparece una certeza, el Oviedo llevaba tiempo queriendo a Jacobo. Lo intentó cuando todavía pertenecía al Córdoba, esperó hasta que finalizó su vinculación y finalmente consiguió incorporarlo. Sus 18 goles durante las dos últimas temporadas demuestran que no aterriza únicamente para aportar profundidad a la plantilla. Puede jugar a derecha, a izquierda o por dentro y ya ha empezado a producir cerca del área. Calero tiene muchas piezas por ordenar en las bandas, pero Jacobo empieza a enseñar sus cartas.

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