La negociación y 'descarga' necesaria que planea el Sporting

Despejada la escasa incertidumbre que quedaba, el club ya trabaja en la planificación de la próxima campaña en Segunda división

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Salomón Behar
Salomón Behar en Mareo.
Mar, 14/04/2026 - 11:18

Será su quinto año y el balance hasta ahora, por mucho que pueda relativizar sus conclusiones, es el de un fracaso absoluto. Solo hubiese podido ser peor en caso de descenso a Primera Federación, lo que directamente hubiese pasado a ser una debacle. La llegada de Orlegi Sports para enderezar el rumbo del Sporting de Gijón está resultando inquietante.

Orlegi cerrará su cuarta temporada en el Sporting entre la desolación de su afición. Cuando todavía quedan siete partidos por disputarse, 21 puntos en juego, el único objetivo es el de no dejarse llevar y terminar entre los 10 primeros. Las causas de la nueva decepción parecen no ser tan múltiples como dentro creen.

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Plantilla Sporting

 
Al margen de las valoraciones del curso, Orlegi Sports y su intranquilizador Comité Deportivo ya tienen establecido un ‘mapa’ de la 2026-27. La aspiración o ilusión volverá a ser la misma, así como las dificultades económicas que puedan encontrarse.

Sin ir más lejos, el Consejo de Administración afirmó en la pasada Junta de Accionistas que el club ya había amortizado en esas fechas los 11 millones de euros del último crédito participativo aportado por Orlegi Sports. Eso quiere decir que será, o ya ha sido, inevitable una nueva inyección económica de la empresa mexicana o de entidades crediticias. Sin traspasos y a pesar de haber incrementado su capacidad de negocio, el Sporting pierde unos cuatro millones de euros al año en Segunda División.

Tras las adquisiciones del verano pasado en Dubasin y Gelabert, el club no prevé realizar más fichajes a cambio de un traspaso. Sin embargo, su tope salarial seguirá viéndose perjudicado por las inversiones de estos dos jugadores. Para aliviarlo y realizar fichajes que eleven el nivel medio de la plantilla, sobre todo el de su banquillo, el conjunto rojiblanco necesitará dar bajas. Salidas de jugadores con contrato en vigor que esta campaña no han entrado en los planes de Borja Jiménez.

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Diego Sánchez

 
En ese sentido, la situación de Dani Queipo viene de lejos. Su participación ya fue menor en el curso 2024-25 y mínima en el actual. El mermado Comité Deportivo de la propiedad se equivocó obviando la necesidad de buscar una mejor solución para él y también para el equipo. Se relajó por lo que parece su escasa cartera de jugadores bajo control por iniciativa propia, optando por esperar un cambio de dinámica que no se produjo.

Además, el contexto para su futuro era más apropiado del que se presentará este verano, con el canterano afrontando su último año de contrato. En caso de cesión, que es el escenario más posible, la entidad asturiana podría tener que asumir una parte de su ficha. Más mercado se le intuye a Pablo García, cuyo rendimiento ha sido mejor que el de Queipo. El futuro del lateral zurdo, con contrato hasta 2028, no está definido.

Por contra, los casos de Lucas Perrin y Amadou, vinculados hasta 2027 y 2029 respectivamente, no ofrecen dudas. No cuentan para Borja Jiménez, por lo que el negociador Salomón Behar deberá maximizar sus aptitudes. Si no salen por inflexibilidades en las negociaciones serán menos los recursos para elevar el nivel medio de la plantilla. En este apartado, Mamadou Loum y Jesús Bernal, con contrato hasta 2027, tienen circunstancias complejas. El club analizará sus casos y tomará una decisión. El maño, con un salario importante, tiene mercado en Segunda.

Así, el Sporting afronta un verano con muchos frentes. Por si fuera poco, varios de ellos se le han venido atragantando. Dejando a un lado los jugadores que terminan contrato, Orlegi Sports tiene que corregir su dificultad de maniobra con los futbolistas con vinculación en vigor que no están siendo productivos para el equipo.

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