La ventaja que no supo defender el Oviedo
El conjunto azul solo ha sumado nueve de los 24 puntos posibles en los ocho partidos en los que logró adelantarse en el marcador esta temporada
La Liga
Marcar primero no está siendo sinónimo de victoria para el Real Oviedo esta temporada. Los datos reflejan una tendencia preocupante, el conjunto azul solo ha sumado nueve de los 24 puntos posibles en los ocho encuentros en los que logró adelantarse en el marcador.
La secuencia comenzó pronto. En la jornada tres, el Oviedo abrió el marcador ante la Real Sociedad en el Carlos Tartiere y supo sostener la ventaja hasta el final. También lo consiguió ante el Girona en la jornada 22, en un triunfo clave por 1-0. Sin embargo, esos dos ejemplos positivos contrastan con el resto del recorrido.
Ante el Barcelona (1-3), Osasuna (3-2) y el Athletic (1-2), el equipo terminó perdiendo pese a golpear primero. En otros tres partidos, Girona en Montilivi (3-3), Alavés (1-1) y Betis (1-1), la ventaja inicial se diluyó hasta convertirse en empate. En seis de las ocho ocasiones en las que tomó la delantera, el Oviedo no fue capaz de cerrar el encuentro.
La lectura es clara, el problema ya no está en generar ventajas, sino en administrarlas. El equipo ha demostrado capacidad para competir, para presionar alto y para encontrar el gol, pero le está costando sostener el plan cuando el marcador le favorece. En varios de estos encuentros, los puntos se escaparon en segundas partes marcadas por imprecisiones, ajustes del rival o acciones puntuales que cambiaron el guion.
En una lucha por la permanencia donde cada detalle pesa, gestionar los momentos posteriores al 1-0 se ha convertido en una cuestión estructural. No se trata únicamente de defender más atrás o de replegar, sino de saber cuándo acelerar y cuándo enfriar el partido, cuándo buscar el segundo y cuándo proteger lo conseguido. De los 24 puntos posibles tras adelantarse, el Oviedo dejó escapar 15. Y en un campeonato tan ajustado, esa cifra puede marcar la diferencia entre seguir creyendo o quedarse sin margen.