Lo de Anoeta no fue normal
El partido entre la Real Sociedad y el Real Oviedo dejó cinco goles con la cabeza, algo poco habitual en Primera división
LA LIGA
El encuentro disputado el sábado entre la Real Sociedad y el Real Oviedo fue frenético, especialmente en la segunda parte. Después de un primer tiempo sin goles, todo se agitó tras el descanso, con seis tantos que dibujaron un vaivén colérico de emociones. En clave azul, primero fue felicidad, luego frustración y, finalmente, alivio.
La particularidad de este partido residió en cómo se produjeron los goles. Cinco de los seis tantos anotados fueron con la cabeza, los tres que marcó el Real Oviedo y dos de la Real Sociedad. Primero llegó el doblete de Fede Viñas que le daba ventaja a los carbayones, luego entre Oskarsson y Caleta-Car igualaron con la testa la contienda para la Real y, finalmente, Eric Bailly rescató un punto para los azules con un impecable cabezazo. Solo el 3-2 de Oskarsson llegó con el pie.
No es algo habitual presenciar tantos goles con la cabeza en un mismo partido. De hecho, hay que retroceder 42 años para encontrar el último precedente en Primera división en el que sucedió algo semejante. Según recoge el periodista Pedro Martín, experto en datos históricos, fue en la temporada 1983/1984, en un partido que disputaron el Athletic Club y el Salamanca en San Mamés que terminó 6-3. Cinco de esos nueve goles llegaron a partir de remates de cabeza: dos de Liceranzu y Noriega para los bilbaínos, y Bezares y Luis García para los charros.
En clave azul, no es el único gol transformado con la cabeza por parte del delantero Fede Viñas. El uruguayo ya sabe lo que es marcar con la testa en Primera división, concretamente en El Sadar frente a Osasuna. Es por ello que el técnico del Oviedo, Guillermo Almada, tratará de aprovechar este recurso en la recta final del campeonato. Todo suma.