Más que una casualidad, una bendición

Aarón Escandell, que volvió al once del Oviedo tras dejar atrás sus problemas en el hombro, resultó clave en la victoria de ayer ante el Eibar

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Escandell
Mar, 13/10/2026 - 18:22

La duda acerca de si Aarón Escandell iba a poder jugar o no este lunes ante el Eibar no quedó resuelta hasta el domingo, día en el que Julián Calero atendió a los medios de comunicación y ofreció la convocatoria de cara al partido frente a los armeros. En su respuesta en la rueda de prensa acerca de si jugaría o no, el técnico del Real Oviedo optó por la prudencia, aunque unas horas más tarde, cuando se conoció la convocatoria, ya todo apuntaba a que el guardameta de Carcagente recuperaría su sitio bajo la portería del Carlos Tartiere.

Y tanto que se notó la presencia de Aarón Escandell en el partido frente al Eibar. El portero del Real Oviedo volvió a ser clave para los carbayones salvando los muebles en los momentos más decisivos del encuentro. Especialmente con dos intervenciones en la primera parte que permitieron a los azules llegar con ventaja de dos goles al descanso.

La primera que salvó Escandell fue ante Magunazelaia. El atacante del Eibar se plantó mano a mano ante el guardameta carbayón, sin embargo, sus intenciones se vieron frustradas gracias a un pie providencial para evitar el empate. No fue la única acción milagrosa del portero del Oviedo antes del descanso. Desde una posición cercana a la acción anterior, Guruzeta protagonizó un disparo cruzado que obligó a Escandell a tirar de reflejos para que la pelota no se colara en el arco azul gracias a una gran estirada.

Además de esas dos acciones, las más brillantes del meta del Oviedo, Escandell volvió a demostrar mucha confianza y seguridad. Con los problemas en el hombro superados, el portero oviedista respondió con solvencia a disparos lejanos, balones aéreos y otros intentos por parte del Eibar. Ya en la recta final, nada pudo hacer ante el disparo a quemarropa desde el interior del área de Iván Gil para recortar distancias.

En definitiva, lo que ayer demostró Escandell es que sus problemas en el hombro ya son agua pasada y que el portero, tras perderse el partido en Elda, ha vuelto con la intención de volver a ser decisivo en este Oviedo. Y no lo dicen sus paradas, que también, sino sus números. En ocho partidos jugados, Escandell tan solo ha recibido cinco goles, lo que se traduce en un coeficiente de 0,6 tantos por partido, convirtiéndose en el cuarto mejor portero de Segunda por detrás de Matthys (Castellón), Arnau Tenas (Mallorca) y Andrés Fernández (Almería).

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