Orlegi pone el semáforo en marcha
Tras Álex Diego, el club analiza la situación de varios canteranos que podrían ampliar sus respectivas vinculaciones. También la de dos jugadores del primer equipo
Luis Manso.
No hay mal que por bien no venga. Eso se suele decir cuando un problema genera algo positivo. Eso es lo que le está pasando al Sporting de Gijón ante la acumulación de lesiones. La aparición de Enol Prendes ha tenido un efecto beneficioso en los esquemas de Nicolás Larcamón, así como los prometedores primeros pasos de Mata. Ya antes Bruno Rubio había inaugurado el estreno de las nuevas generaciones de Mareo. Entre ellos, no todos tienen un tiempo 'sin agobios' para consolidarse en el primer equipo.
Desde el lado del jugador, la situación más apremiante es la de Enol Prendes. El centrocampista afronta la última campaña del contrato que firmó en 2025. Su vinculación recoge la posibilidad de ampliar dos o tres años más como miembro del primer equipo. El lavianés no tiene garantizada su continuidad, pero sí que está dando pasos hacia ella gracias a la confianza de Larcamón y, sobre todo, su respuesta en el terreno de juego. Orlegi abordará su caso en breve.
Además, no solo Prendes finaliza el 30 de junio de 2027. También esta es la fecha que marca el contrato de Christian Ferreres. El extremo ya ha brillado en el filial, ha debutado en el fútbol profesional y su siguiente meta pasa por contar con más espacio en los planes de Larcamón. Sucede lo mismo con el lateral Iker Martínez y el delantero Miguel Conde, quien con 20 años es el más joven de los cuatro. Iker, Ferreres y Prendes son de 2004.
Ya en otro orden, con contrato en vigor hasta como mínimo 2028, están Bruno Rubio, Matabuena o Nico Riestra. Todos ellos han debutado con el primer equipo, aunque para el extremo su progresión se ha visto cortada por las lesiones. El Sporting o la propiedad del club no tiene intención de acelerar ningún proceso, pero sí que son canteranos que figuran en su proyecto ideal a medio o más bien largo plazo.
En ese boceto ‘perfecto’ otra de las aspiraciones lleva el nombre de Nikita Iosifov. El ruso, que ya es alguien contrastado, renovará de manera automática si se produjese el ascenso. Eso sí, al club le gustaría no apurar hasta ese punto. Orlegi asume que no es un deseo sencillo, pero tampoco imposible. Más seguridad existe con Juan Otero, cuya vinculación hasta el próximo 30 de junio establece la ampliación automática por una serie de mínimos de participación. No se descarta una negociación paralela al actual contrato.
Así, y tras la continuidad de Álex Diego más enmarcada en el foco del filial y en un prometedor futuro, Orlegi Sports debatirá todas estas situaciones a partir de la próxima semana. Será en ese momento, una vez completada la jornada 10, cuando el presidente ejecutivo Pepe Riestra, Salomón Behar, Israel Villaseñor y el departamento de scout establezcan los semáforos en verde. Precisamente este área espera la llegada de un nuevo profesional.