Un gol de persistencia: Las claves de la situación de Pablo García
El canterano del Sporting, incluido en la lista de descartes rojiblancos a inicio de temporada, convenció a Larcamón y se adapta a las características que pide el entrenador argntino
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Hay goles que se celebran más que otros. De la importancia del momento al propio autor. El tanto que le dio la victoria del Sporting de Gijón ante el Cádiz acepta ambos motivos. Un gol clave para sumar de tres por segunda semana consecutiva y relanzar el proyecto rojiblanco. Y un gol clave por el autor. Pablo García se sacaba de encima muchas cosas durante la celebración de su primer gol de la temporada, su segundo tanto como jugador del primer equipo del Sporting de Gijón.
Para entender a fondo la magnitud de la celebración del tanto rojiblanco en Cádiz –con toda la plantilla en torno al protagonista– conviene echar la vista atrás. Hasta el primer día de junio para ser exactos. El Sporting anunciaba de forma pública los planes para sus futbolistas. Una decisión extraña en el mundo del fútbol actual y que no sentó bien a varios de los futbolistas afectados. Dentro del comunicado del club, seis futbolistas figuraban en la rampa de salida a pesar de tener contrato. Entre ellos, Pablo García.
El lateral gijonés, pese a todo, no bajó los brazos. La llegada de Nicolás Larcamón cambió su situación. Su versatilidad para adaptarse a las diferentes posiciones en la banda izquierda se amoldaba al perfil que demandaba el entrenador del Sporting. El mercado no ofreció más soluciones y Pablo García se ganó un sitio a las órdenes del técnico argentino. A nivel interno, Larcamón valora mucho el perfil de un Pablo García que ha participado en los nueve partidos de la temporada del Sporting. Sin perderse un día de entrenamiento, el gijonés siempre ha estado. Dos titularidades y siete apariciones desde el banquillo.
😊 Merecido, Pablo. El gol de nuestro 3️⃣, el de los 𝒕𝒓𝒆𝒔 puntos 😮💨. https://t.co/E4EF32pjbI
— Real Sporting (@RealSporting) October 12, 2026
No todo ha sido un camino de rosas. En este comienzo de curso, el lateral ha combinado buenas apariciones con otros momentos en los que no terminó de entrar bien a los partidos. Algo que no ocurrió en Cádiz. Entró para darle un plus más al ataque rojiblanco, luchó con corazón en la acción decisiva y consiguió el gol que le dio el triunfo al Sporting en tierras gaditanas. El festejo del tanto fue una muestra de la importancia de Pablo de puertas para dentro. Un jugador muy bien valorado dentro de la plantilla rojiblanca y que festejó con rabia su segundo gol con la camiseta del Sporting. El primero, con dedicatoria especial, llegó el curso pasado.
Es una de las demandas de Larcamón para los jugadores de banda. En las últimas semanas, se han aplicado el cuento. Iosifov marcó en Andorra, Guille Rosas ante el Celta Fortuna y Pablo García en Cádiz. El tanto del gijonés también supone uno más para los jugadores de corte defensivo en el Sporting. Al gol de Guille y al de Pablo se suma el conseguido por Aimar Duñabeitia en suelo andorrano.
En el caso de Pablo García, su instinto goleador ya ha asomado en dos ocasiones con el Sporting. Todavía muy lejos de la gran temporada que cuajó en el Alcorcón, consiguiendo seis goles jugando en una posición más adelantada. Un lugar en el que le ubicó Larcamón en la noche gaditana. Y rindió. Vaya sí rindió. "Es un 'pibe' que, por su historia en el club, tiene un compromiso perfecto. Viene trabajando, da todo lo que puede. Se sostiene, trabaja, empuja, contagia buena vibra. Es bien alegre y lo quiero mucho. Me contenta por él. Los premios que tardan en llegar son mucho más disfrutados cuando tocan. Se merecía una noche así", dijo su entrenador. Larcamón es su principal valedor en clave rojiblanca.