El '10' busca dueño en el Oviedo
Linares, Saúl Berjón y Borja Sánchez dieron identidad al dorsal más emblemático del fútbol en la última década, pero las tres temporadas más recientes han dejado abierta la búsqueda de un nuevo referente
Luis Manso
Hay números que pesan más que otros. En el fútbol, pocos dorsales tienen tanta carga simbólica como el 10. Tradicionalmente reservado para los futbolistas más determinantes, creativos o carismáticos de cada plantilla, el número más icónico del juego ha tenido distintos propietarios en el Real Oviedo durante la última década. Desde los goles de Miguel Linares hasta el talento de Borja Sánchez, pasando por el liderazgo de Saúl Berjón, el dorsal tuvo durante años nombres fácilmente reconocibles. Sin embargo, las últimas temporadas han dejado la sensación de que el 10 sigue esperando a su próximo gran referente.
La historia reciente del dorsal comenzó con Miguel Linares. El delantero aragonés heredó el número tras el ascenso a Segunda división y lo defendió durante tres temporadas consecutivas. Entre 2015 y 2018 disputó 104 partidos oficiales con el 10 a la espalda y anotó 24 goles. Fue el máximo goleador del equipo en varias campañas y uno de los grandes protagonistas del regreso y consolidación del Oviedo en el fútbol profesional.
Tras la salida de Linares, el dorsal pasó a manos de Saúl Berjón. El ovetense regresó al club en el mercado de invierno de la temporada 2016/17 y acabó convirtiéndose en uno de los líderes del proyecto azul. Con el 10 disputó 52 encuentros oficiales entre las campañas 2018/19 y 2019/20, aportando cuatro goles y una enorme influencia dentro y fuera del terreno de juego. Más allá de las cifras, Saúl representó el sentimiento de pertenencia y la conexión entre el equipo y la grada.
La siguiente etapa tuvo como protagonista a Borja Sánchez. El canterano recogió el testigo en la temporada 2020/21 y llevó el dorsal durante tres campañas consecutivas. Fueron los años en los que el ovetense alcanzó su madurez futbolística y se convirtió en uno de los jugadores más diferenciales del equipo. Con el número 10 acumuló 101 partidos oficiales y diez goles, además de innumerables acciones de calidad que le permitieron ganarse el cariño de la afición azul.
Durante ocho temporadas consecutivas, entre 2015 y 2023, el dorsal más emblemático del fútbol solo tuvo tres propietarios: Linares, Saúl Berjón y Borja Sánchez. Tres perfiles distintos, pero con un elemento común, todos dejaron una huella reconocible en el equipo.
La situación cambió a partir del verano de 2023. Víctor Camarasa heredó el número tras su llegada en el anterior mercado invernal y disputó diez encuentros oficiales con dos goles antes de abandonar el club. Un año después fue Francisco Portillo quien asumió la responsabilidad del dorsal, participando en 22 partidos y marcando dos goles durante la temporada del ascenso a Primera división.
Ya en la máxima categoría, el número pasó a Hassan. El extremo marroquí disputó 37 encuentros oficiales con el dorsal más simbólico del vestuario azul, aunque no consiguió ver portería. Su temporada estuvo marcada por su velocidad, desequilibrio y capacidad para generar peligro, pero el debate sobre la identidad del 10 continuó abierto.
Y es precisamente ahí donde aparece la gran incógnita del verano. La plantilla del Real Oviedo sigue en plena construcción y el futuro de varios futbolistas todavía está por definirse. Mientras tanto, uno de los dorsales con más historia del fútbol vuelve a afrontar una etapa de transición.
Así las cosas, el dorsal 10 del Real Oviedo lleva una década buscando futbolistas capaces de convertirlo en algo más que una simple cifra en la espalda. La próxima página de esa historia todavía está por escribirse.