Al Oviedo de Almada se le enreda la calculadora
A pesar de la mejoría en el juego y la recuperación de una identidad, los azules seguirían en descenso en una clasificación parcial desde la llegada del uruguayo
REAL OVIEDO
La llegada de Guillermo Almada al banquillo del Real Oviedo significó un soplo de aire fresco, al menos nada más aterrizar. Después de que al equipo azul se le hiciera bola el tramo de ocho partidos con Luis Carrión, el uruguayo logró implantar rápidamente una identidad propia para tratar de revertir la situación. Sin embargo, esa mejoría en el verde no se tradujo en puntos, al menos en la cuota que los carbayones necesitan para salir de los puestos de descenso.
No solo el Real Oviedo continúa conviviendo con un déficit importante -son nueve los puntos de desventaja con la permanencia, aunque con un partido menos-, sino que en una clasificación parcial desde la llegada de Almada los azules también seguirían en descenso. Solo si observamos las últimas ocho jornadas -seguimos teniendo en cuenta que los carbayones tienen pendiente el duelo de Vallecas-, los oviedistas sumaron seis puntos (una victoria, tres empates y tres derrotas), los mismos que el Sevilla y uno más que el Espanyol. Es decir, seguirían en puestos rojos.
Ahora bien, todo cambiaría en esa tabla parcial con una victoria en Vallecas. En caso de que el Oviedo sumara los tres puntos frente al Rayo Vallecano, los azules se colocarían con nueve, lo que trasladaría al equipo de Almada a una zona media de la clasificación (undécimo o duodécimo, en función del resultado frente al conjunto madrileño). Todo muy irreal, pero ilustrativo de cómo le irían las cosas a los azules teniendo en cuenta este tramo de la competición.
Si el Oviedo logra el triunfo en Vallecas, los azules sumarían nueve puntos en ocho jornadas con Guillermo Almada. Si tomamos como referencia esa muestra para proyectar una puntuación a final de temporada, esta sería de 42 puntos, lo cual se traduce en una hipotética permanencia. Así todo, lo que lastra en estos momentos al Oviedo es el déficit anterior, acentuado en el tramo en el que los azules fueron dirigidos por Luis Carrión. Con Veljko Paunovic, los carbayones habían sumado seis puntos en ocho jornadas, fuera de los puestos de descenso a Segunda división.